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Rey de Sudamérica.
En una fantástica noche de báquetbol, Obras Sanitarias se convirtió en el nuevo rey de Sudamérica al derrotar por 88 a 73 a Pinheiros y así conquistar el cetro sudamericano por primera vez. Juan Gutiérrez fue elegido MVP de la final, en donde el equipo fue la gran figura.
Quedarán en las retinas tacheras las imágenes de la noche. El abrazo interminable de Julio Lamas con Iván najnudel; la alegría de los jugadores en ese interminable abrazo final en el banco de suplentes sabiendo que la tarea estaba cumplida con creces; en la emoción de los dirigentes y en las lágrimas de alguna periodista absolutamente identificada con el club.
Casi dos mil almas se acercaron en la hermosa noche porteña para ver una gran final, y no salieron defraudados. Había mucho por ver y festejar.
Para Obras además, no era una final mas. Este equipo quería demostrarle a propios y extraños que estaba para grandes cosas. En esta Liga Sudamericana había ganado con autoridad su grupo de manera invicta y en tierras extrañas derrotando al mismo rival de anoche. Pero este grupo sentía la necesidad de mostrar que estaba para saltar vallas mas altas; pedía exigencias mayores. Y vaya si las hubo en este hexagonal final. En semifinales tenía un rival temible, porque mas allá de realidades, Atenas es Atenas y, en instancias definitorias, mete y merece respeto. Y Obras saltó esa valla con mucho corazón y basquetbol. Solo quedaba la final, pero había pasado ya una durísima prueba.
En el comienzo fue mejor Pinheiros, con el aporte de Shammell (4) en el goleo, pero Obras supo como contrarrestar su mal comienzo con la potencia de Juan Gutiérrez (6) en la pintura y la conducción de Martín Osimani, para pasar al frente 12-10, luego de estar 10-6 abajo. Pinheiros propuso una zona que complicó el juego interior de Obras. Y con Marquinhos (7) y Fiorotto (6), empató el partido en 19. Fue allí cuando apareció Tony Washam (7), que con un triple y un rompimiento colocó al local 26-19. Una conversión desde el perímetro, otra vez de Marquinhos, puso el definitivo 26-22 del primer cuarto. Desde aquí, nunca mas abandonó el liderazgo en las chapas el equipo de Julio Lamas
En el segundo parcial se produjo el gran quiebre del partido, no tanto por el marcador, pero sí desde lo psicológico. En Obras aparecieron desde el banco Tyler Field (6) (ganando debajo del aro rival), Alexis Elsener (6) y Pablo Espinoza (6), quienes con su característica velocidad y dinámica lideraron una ráfaga de 15-4 para que su equipo se escape a 17: 43-26. Con cuatro jugadores que vinienron desde la banca el tachero aumentaba su distancia. Pinheiros no le encontraba la vuelta i veía como irremediablemnete se le iba el partido de las manos. El primer tiempo entonces cerró 45-31 para los anoche vestidos de blanco. El aporte de la banca tachera fue, en los primeros 20 minutos de 21 puntos contra solo 5 de los de rojo y en los rebotes, también hubo enormes dividendos para Obras: 21-8.
A la vuelta de los vestuarios Pinheiros había achicado algo la luz, pero una doble falta técnica cobrada a Paulinho y al banco por reclamar que se detenga el juego debido a una lesión en el tobillo derecho de Marquinhos fue determinante en el partido. Con cuatro libres de Mázzaro, Obras recuperó la ventaja de 14 (51-37). Y así, con un Gutiérrez encendido y un consistente Washam, logró la máxima diferencia del encuentro (63-43). Sin embargo, Pinheiros reaccionó y recortó un poco la desventaja, con dos triples de Juan Pablo Figueroa y uno de Marquinhos (65-52). El final del cuarto fue de Alejandro Konsztadt, que con un triple y una gran conversión de dos puntos firmó el 70-56, para que Obras comience a saborear el título.
Obras continuó con el control del juego en el comienzo de los últimos 10 minutos, con el goleo de Gutiérrez, Field y Espinoza. Pero los de blanco se secaron en ofensiva y, como contrapartida, Pinheiros, que parecía derrotado, resurgió y colocó un parcial de 14-3, con Olivinha, Renato y Marquinhos como abanderados ofensivos. Con el partido 79-72, llegó el turno de Washam, que se convirtió en el hombre clave: con sus siete puntos consecutivos, le dio el triunfo a Obras por 88-73 y un nuevo título a nivel internacional, tras lo conseguido el año pasado en el Interligas frente al mismo rival.
Juan Gutiérrez fue elegido como el MVP del torneo, tras otra gran actuación en la que cosechó 16 y 9 rebotes. De todas maneras, el goleador del juego fue Tony Washam con 23 puntos, además de 6 rebotes. En tanto, Pinheiros tuvo como máximo anotador a Marquinhos, con 18 tantos, seguido por los 13 de Paulinho.
Luego si, vino el festejo, la ceremonia del champagne y la premiación del campeón que consiguió el título invicto, ganando los siete partidos que disputó en este torneo; tres en Brasil y cuatro en Nuñez.
La Liga Sudamericana incorporó un nuevo nombre a su rica historia, y fue el del único campeón del mundo de clubes que tiene Argentina: Obras Sanitarias.
Síntesis
Obras Sanitarias (88): Martín Osimani 3, Julio Mázzaro 11, Tony Washam 23, Darren Fells 5, Juan Gutiérrez 16 (FI), Alexis Elsener 6, Tyler Field 8, Pablo Espinoza 8, Alejandro Konsztadt 8. Entrenador: Julio Lamas.
Pinheiros (73): Juan Pablo Figueroa 6, Shamell Stallworth 6, Fiorotto 12, Olivinha 10 (x), Marquinhos 18 (FI), Mortari 0, Renato 5, Paulinho 13, Miner 3. Entrenador: Claudio Mortari.
Parciales: 26-22, 45-31 y 70-56.
Árbitros: Jorge Vázquez, Roberto Vázquez y Robinson Aracena.
Estadio: Obras
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