|

El sábado pasado, previo al partido entre San Luis y CASI, por la cuarta fecha del URBA Top 14, la camada 1973 de San Luis, hoy ex jugadores y socios de la entidad, compartieron un asado en las instalaciones del club.
El motivo era convocante: celebrar la culminación de las obras realizadas en un sector del club con aportes de esa camada. Fueron acondicionados los vestuarios local y visitante, hubo mejoras en el sistema lumínico, en los bancos, la griferia, los revestimientos y la pintura en general.
La dirección de la obra estuvo a cargo del arquitecto Matías Villadeamigo, quien junto a Maxi Cazeneuve, Juan Pablo Cantaluppo, Agustín Barcia, Nano Dacal, entre otros, -todos integrantes de un plantel de 30 jugadores- aportaron el dinero necesario para concretar el proyecto .
Durante el almuerzo se hicieron presentes los jugadores del plantel superior Pedro Fantini, Sebastián Crispo y José Altube. Este último habló en nombre de los jugadores actuales. El Mago agradeció a los "ex" no solo el aporte economico brindado, sino escencialmente el gesto, la iniciativa: colaborar con la institución en un sector de las instalaciones que es utilizado por todas las divisiones.
Durante su paso por un club de rugby, un jugador se forma como deportista, adquiere los valores del juego, el compañerismo, la solidaridad y forja un especial sentimiento hacia el club. Una vez concluída esa etapa, son pocos los que continúan ligados a la vida activa de la entidad, sea como entrenador, directivo, etc. Pero en la memoria de todos permanecen los momentos vividos y el agradecimiento hacia el club que les abrió las puertas de par en par.
Por eso este gesto tiene un doble valor: por un lado, las obras en sí mismas, y por otro, permitirle a un ex jugador sentirse nuevamente protagonista del crecimiento del club.
Felicitaciones a la numerosa clase 73 marista. Para imitar.

|