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Algunos
apuntes de la eliminación en orden caprichoso.
- De lo
general a lo particular, sería injusto no destacar que Liga fue superior en la
llave. Viajar, y especialmente a la altura, supone una ventaja que los
ecuatorianos supieron aprovechar al máximo. El debate de las localías en este
sentido y en este tipo competencias es estéril, pero no deja de ser cierto que el
equipo del llano por lo general empieza perdiendo un partido. Todos se aferran
a la esperanza de un gol, que en este caso Estudiantes no pudo marcar en aquel
correcto primer tiempo en Quito. Por lo demás, en la revancha el Pincha fue
menos poderoso de lo que se imaginaba, y la Liga hizo un Señor Partido, aguantando la presión
de las 40 mil personas que reventaron el estadio y echando mano a las mañas típicas
de Copa Libertadores para volcarlas en su propio provecho.
- Sensini
planificó un partido
en donde neutralizar a Guerrón y Bolaños era el objetivo
principal para reducir el potencial ofensivo del rival. ¿Era una medida
lógica?
Sí. ¿Pudo hacer otra cosa? También. A esta altura no quedan dudas que
el equipo
crece con un medio más y con Angeleri de líbero, esto último,
atendiendo además
la circunstancia obligada de buscar el resultado sin margen para las
especulaciones. Era otra opción con MyF entre los tirulares, pero en
definitiva el DT nunca dudó de la formación que puso en cancha.
- La jugada
del gol de Liga es muy finita. Sólo la
Bruja sabe cuál fue la verdadera intención, pero cualquier
riesgo más vale tenerlo lejos. El desconcierto duró los minutos necesarios como
para hasta descuidar el armado de la barrera, que en definitiva terminó por
poner al partido en zona de milagro.
- La polémica
de las incorporaciones recrudece en la radio, el diario, las tribunas, el café.
Los lectores conocen básicamente mi posición, pero, que quede claro, no tiene
nada que ver con la eliminación. Cuando
terminó el Clausura 06, todos, y en el término contemplo al amplio universo
Pincha, coincidían en que había que traer un arquero. Vino Andujar y la
historia posterior es conocida, Herrera se fue, Estudiantes reforzó el puesto y
mas tarde se consagró campeón. Del mismo modo, cuando finalizó el pasado Apertura
07 existía el pleno convencimiento de que el equipo debía reforzarse con un
centro delantero goleador, y que el esfuerzo económico (hasta se especuló con
que fuera el único) iba a orientarse hacia esa búsqueda. En la práctica la
historia marcó otra cosa. No es la intención redundar, pero cualquier ángulo de
observación finaliza con la misma conclusión, independientemente de los
rendimientos, ya que en este caso lo que se analiza es la idea, el plan, y no
las cualidades de los futbolistas. Un tres+un media punta+Lázzaro= 2.750.000 dólares.
De los cuatro refuerzos tres juegan a cuenta gotas y Díaz significó una erogación
de dinero 6 veces mayor a la que se realizó por la principal plaza a reforzar. Luego,
todo lo demás; que Díaz es una compra a futuro, que ahora no lo necesitas, que
para eso se hubiera quedado Álvarez, que los préstamos, que las compras, que no
hay, que no quieren venir, etc., etc., etc.
- ¿Entonces se
fracasó en la Copa?
No estoy tan seguro. Más bien queda la imagen de una apuesta a mitad de camino,
lejos del fracaso rotundo y a mucha distancia de la gloria.
- ¿Y ahora?
No veo en el ánimo de Sensini los cambios que reclaman muchos hinchas
disconformes tanto con Maggiolo como con Lázzaro. El tiempo de los pibes debe
programarse y no improvisarse. Para que los juveniles respondan ahora, deberían
haber tenido roce progresivo en el torneo pasado, para lograr un ascenso
natural, y al mismo tiempo evitar el riesgo de que su período de maduración se
pase. Como ocurrió con Piatti, el último juvenil consolidado y respaldado. Lentini,
Carrasco, Pirchio, Iberbia, Fernández, Gaitán, García Uribe, Badell, Morales,
Saucedo y la lista puede ampliarse, deberán insertarse, pero difícilmente lo
hagan ahora que el equipo tiene seis finales por delante donde se juega ni más
ni menos que la chance del título.
- Está mal
llamarlo consuelo, pero el impensado liderazgo en el torneo trascurridas 13
fechas, lo deja con una leve ventaja respecto de los que sigan en la doble
competencia, y les cumple el deseo a muchos hinchas que veían más apetecible el
Clausura que la Libertadores. Sensini
ya no rotará tanto, y de aquí al final gozará de la posibilidad de repetir un
equipo titular para alcanzar el objetivo trazado en la pretemporada: ganar uno
de los dos torneos. En ese sentido, Boca es un
verdadero examen de carácter que fijará el tiempo que estén dispuestos a
prestarle al duelo de la Libertadores. Si
gana, se transformará en candidato, caso contrario, el final se escribirá letra
por letra.
hasta el domingo.-
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