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Punto y Banca

Tan claro es que en los clásicos no hay leyes escritas de antemano como que Estudiantes llega al del sábado próximo como banca y Gimnasia como punto. La tabla y las recientes actuaciones, amén de la eliminación del Pincha en la Copa, describen tal panorama. Sin embargo, el mundo futbolero trata de soslayar esta situación en cualquier cruce, sea o no un enfrentamiento entre históricos rivales. Está lleno de equipos de primera línea que a la hora de enfrentar en plena pretemporada a un conjunto de pueblerinos del medio de las sierras que, al menos hacia afuera, hablan de "respetar al rival".

   Es que, al revés que en el casino, en el fútbol ser banca es incómodo. Hay que tener jerarquía de sobra para bancarlo y ser taura para bancarse la que venga si la taba se da vuelta en 90 minutos, cosa que la historia ha repetido en unas cuantas oportunidades. En cambio, el punto juega con el paraguas protector del "qué querés que haga" y un hipotético triunfo suyo se dimensionará hasta el alcance de una hazaña.

   En la trayectoria del Lobo vs. Pincha o viceversa hay varios botones de muestra. Gimnasia tiene fresco aquel 4 a 1 en el Bosque ante el pretencioso Estudiantes de Merlo (pretencioso porque iba arriba, ojo, eh) y hurgueteando un poco más atrás podemos dar con aquel 1 a 0 con gol de Montagnoli a poco del final en 1.976 y en la casa de su vecino. Estudiantes, por su parte, aparece ganador en campo tripero en el 62, cuando andaba para la mona mientras nacía el Lobo que hizo historia. Y también le amargó la fiesta al equipo de Timoteo cuando lo venció 1 a 0 en el 97 con un puntinazo de Azconzábal que continuó la leyenda de "equipo no perdedor de clásicos" cuando lo dirigía el Profe Córdoba.

   Lo que no debe escaparse es que, generalmente ganó el mejor. El Pincha del 67 cerró su campaña antes de las semifinales que lo depositaron en su primer título con un 3 a 0. Y una ño más tarde se dio el lujo de meter 6 en el Bosque. Gimnasia, con el Viejo Griguol, le dio un baile de novela en el 98.

¿Qué pasará esta vez? ¿De cuál clásico se acuerdan?

El clásico de los desafíos

 

 

Para los dos es el partido que mayor relevancia tiene. Muchos pensarán que para Estudiantes los de Copa Libertadores fueron superiores en una imaginaria escala de importancia, pero no hay nada igual a un clásico. Y creo que ambos se juegan muchas cosas desde sus desiguales posiciones en la tabla y en el rendimiento futbolístico que mostraron en lo que va del torneo.

Para el equipo de Sensini el desafío es saber jugar con la presión que significa ser el favorito en esta clase de partidos. Nadie duda que es más que su rival, que tiene mejores individualidades y juego colectivo; que tiene jugadores que por si mismos pueden resolver un encuentro y que lo llevaron a colocarse en la punta del campeonato, pero este es un partido para demostrar porque llegó hasta donde llegó.

Y para el equipo de Sanguinetti el desafío pasa por mostrar que todavía esta vivo y con ganas de seguir peleando para salir de la incomoda situación por la que atraviesa. Más allá de no haber hecho un buen torneo tuvo ratitos de buen fútbol que, de mantenerse por más tiempo, harían de Gimnasia un equipo más competitivo.

Para los dos es un partido para jugar con dientes apretados, ya que ambos saben que tienen mucho por perder y mucho por ganar.

Espero la renuncia de Elizondo

 

 

En diez minutos empieza Boca-River, el clásico argentino por excelencia. ¡Ay, esa palabrita! Excelencia, justo lo que escasea en tantas facetas de la vida nacional. Palermo y Riquelme frente a Ortega y Carrizo. Todos esperarán el pitazo inicial de… Gustavo Bassi.

Bassi, quien nunca fue juez internacional, no es ni muy bueno ni muy malo, un habitante más del escalón grisáceo del referato nacional. Como Baldassi y Pezzota estuvieron afectados a la Copa Libertadores, Grondona, vía Jorge Romo (presidente del Colegio de Arbitros y fiel representante de la obediencia debida a Don Julio) designó, a dedo, a Bassi para semejante compromiso. Hasta allí todo hubiera sido más o menos aceptable (depende del criterio de cada uno), pero no podemos obviar un detalle mayor: Horacio Elizondo, máxima autoridad arbitral del estamento afista, por lo menos lo que nos hicieron creer cuando corrieron a buscarlo por tanto prestigio acumulado en el Mundial de Alemania, propuso parar por una fecha a Bassi, luego de haber obtenido una muy baja calificación por su labor en Tigre-Racing. ¿Y?, Y nada. Se pasaron por allí, sí por donde usted está pensando, la sugerencia del que más sabe en la materia y lo metieron de prepo en la máxima vidriera del fútbol nacional. Al árbitro que Elizondo quería castigar, lo premiaron dándole la oportunidad de dirigir un Boca-River.

¿De qué se asusta? Argentina también es así de incongruente en el mundo de la pelota. Grondona estuvo mal, Romo como siempre, pero… ¿qué hará Horacio Elizondo?

Si se banca esta tocada de cola, si baja la cabeza, si continúa como si nada, me habrá defraudado.

Son las tres de la tarde del domingo. Bassi está a punto de soplar el silbato. Yo, tranquilo, espero la renuncia del hombre que nos prometió cambiar el arbitraje argentino.

Muchos dólares y pocos goles

 

Cualquiera que ve fútbol desde hace un tiempo se da cuenta que Estudiantes es uno de los mejores (sino el mejor) de los equipos que participan del campeonato doméstico y la Copa Libertadores. Y cualquiera se da cuenta que con un delantero que termine las jugadas se volvería mucho más efectivo todavía. Por eso creo, que el único puesto que debió reforzar el equipo de cara a la doble competencia quedó vacante. Está claro que cualquiera de los delanteros que se mueven por el centro del ataque no garantizan la cantidad de goles que el elenco necesita para dar el salto de calidad que tienen los equipos que aspiran a ser protagonistas, y mucho más pensando en los dos frentes.

El equipo goza de seguridad defensiva; entrega, orden y calidad en la mitad de la cancha; pero le falta mayor efectividad en ataque para terminar las jugadas.  Este equipo con Pavone,Claderón o Abreu, tendría un nivel de definición que le permitiría a sus hinchas no insultar al castigado Maggiolo, ni discutir si Lázzaro actuó de manera correcta al pedir no jugar frente a Tigre por cuestiones afectivas.

Sin desmerecer a Lázzaro, me da la impresión que traer un jugador que recién triunfó a los 33 años en el fútbol argentino no es lo más aconsejable para encarar un torneo como la Copa Libertadores. El mote de “pichichi” en el pincha hoy está igual de vacante que antes del inicio del campeonato.

La verdad me resulta difícil entender como Estudiantes gastó, aproximadamente, 3.000.000 de dólares en el mercado de pases y no trajo un goleador de raza…

El paìs de los olvidados y los caraduras

 

  Ciudad Autònoma de Buenos Aires. Tarde gris y frìa. Una antorcha recorre las calles acompañada de un gigantesco operativo de seguridad y una innumerable cantidad de càmaras que emiten esas imàgenes para el mundo entero.

  Sì, se trata de la Antorcha Olìmpica que viene transitando buena parte del mundo -polèmicas e incidentes mediante- en la previa de los Juegos Olìmpicos de Pekìn.

    El recorrido no fue lo que llamò la atenciòn, de hecho, se eligieron sitios hermosos de una ciudad de ensueño como es Buenos Aires. Lo que aùn asombra a propios y extraños es la ausencia de ilustres deportistas, de esos que no deben ni pueden faltar, asì como la presencia de personas que nunca practicaron ningùn deporte a nivel competitivo y que, en el afàn de figurar, aceptaron el insòlito convite para ser portadores, en algunas metros del largo periplo, de este verdadero sìmbolo del olimpismo.

      ¿Còmo puede ser que no haya portado la Antorcha, al menos, un representante de los doce gladiadores que le dieron al  paìs la medalla de oro en bàsquet en Atenas 2004? Evidentemente, la incapacidad o la desidia, hicieron que semejante omisiòn se transformara en la torpeza organizativa mas grave en años.

    Asi, en el recorrido, se quedò afuera el representativo del logro màs importante en la historia del deporte de conjunto nacional, solo comparable con la epopeya del fùtbol en Mèxico 86.

    Eso sì, no faltaron algunos personajes que, por algunas horas, abandonaron el rol que mejor les sienta y quisieron sentirse protagonistas sin micròfonos en sus manos, sin saber del ridìculo al cual quedaron expuestos, luego de corroborar que ocuparon el espacio de hombres que dejaron una huella en el deporte a nivel mundial. Es el paìs de los olvidades y los caraduras.