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lunes | 01.09.2008 Actualizado: 04:57
Lo juzgan por violaciones y un crimen pero niega todo
Familia del imputado, quien lleva dos años preso, insiste en que le armaron una causa
Un Tribunal de La Matanza comenzará a juzgar hoy a un hombre, acusado de haber violado a tres adolescentes y asesinar a golpes a un niño, de 11 años, en un hecho ocurrido, en octubre de 2005, en una vivienda de la localidad de Rafael Castillo. El imputado viene clamando por su inocencia, inclusive protagonizando huelgas de hambre y otras protestas en la cárcel, mientras su familia denunció que se trata de una "causa armada, que pretende ocultar que sucedió realmente con el crimen de ese chico".
Tal como informáramos la semana pasada, Cristian Fabricio Prato, de 32 años, deberá afrontar los cargos de "Abuso sexual con acceso carnal, homicidio agravado y corrupción de menores". Uno de sus hermanos señaló a este diario que "no tiene nada que ver con esta acusación, en la que se metió a mi hermano con una declaración poco clara. Hace más de dos años que esta preso y es inocente de todo por lo que se lo acusa, por eso creemos que en el juicio se va demostrar lo ocurrido".
Al respecto, Leonardo Prato precisó que "a Cristian lo ensuciaron de la peor manera, lo metieron en esto sin tener nada que ver. La muerte de este nene sucedió en la casa de mi otro hermano, de nombre Pablo, en la calle Méndez de Andes al 2300 de Rafael Castillo, cuando dos chicas le habrían disparado en forma accidental y después idearon este plan siniestro para culpar a un inocente. En el barrio todos saben que pasó, como fueron las cosas y de que manera armaron el encubrimiento, con declaraciones falsas para incriminar a una persona, a la que le arruinaron la vida".
Sobre las sospechas de violaciones en perjuicio del niño muerto, las adolescentes y el chico que es sobrino del imputado, su hermano puntualizó que "nada de eso fue probado, cuando Cristian ofreció someterse a todo tipo de pericias y hasta que se compare su semen con los rastros hallados en el cuerpo del nene que mataron. Por eso, viene reclamando con huelgas de hambre y hasta cosiéndose la boca, pero nunca tuvo respuestas. Estuvo en la unidad penal de González Catán y ahora en Magdalena, soportando las peores condiciones, ya que la acusación de ser autor de un abuso sexual hace que siempre esté encerrado para no tener problemas con los otros reclusos".
Rechazan acusaciones
Tras denunciar "muchas irregularidades" en la sustanciación de la causa, entre ellas que pasó por las manos de cuatro fiscales distintos, los familiares de Prato sostienen que "llegó el juicio y esperamos que sirva para que se sepa la verdad. Antes nunca tuvimos posibilidad de justicia, ya que pedimos que se reconstruya el hecho, que se haga una inspección ocular a la casa para demostrar que el niño murió por un balazo y no a golpes, que se levanten huellas y se las comparen. Ni la Policía, ni los fiscales escucharon a Cristian, se quedaron con la versión de estas chicas".
La acusación sostiene que el imputado abusó sexualmente, en varias oportunidades, de los menores en el interior de esa casa de Rafael Castillo y que en octubre de 2005, tras discutir con uno de ellos, lo llevó a la habitación y lo golpeó en forma brutal, causándole la muerte. Luego, este sujeto habría obligado a sus presuntas víctimas a guardar el cadáver en una bolsa y arrojarlo a un baldío.
De acuerdo a lo indicado por fuentes judiciales, tras cometer el asesinato, el acusado habría amenazado de muerte a los otros tres menores para que no denunciaran el hecho. Pero el cuerpo sin vida fue encontrado en un descampado con restos de arcilla, con lo cual la Policía allanó una carpintería donde trabajaba el acusado. Entonces, Prato habría intimidado a los chicos para que se autoincriminaran en el hecho y por lo tanto, durante la primera etapa de la investigación, estos estuvieron bajo sospecha.
Los mismos voceros precisaron que al poco tiempo y frente a una jueza de Menores, los chicos se quebraron y relataron que habían sido víctima de abuso por parte del acusado.
El juicio, en el que el imputado podría ser condenado a cadena perpetua, se llevará a cabo en el complejo de la Policía Científica, de la Departamental de La Matanza, bajo rigurosas medidas de seguridad. Además, se tuvo en cuenta que los menores que fueron víctimas de los hechos deberán prestar declaración testimonial en el juicio, y allí se debe resguardar sus identidades.
El proceso estará a cargo del Tribunal Oral Criminal Nº 5 de La Matanza, integrado por los jueces Gabriela Hirsuto, Matías Deane y Javier González.
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