Calidez
a los pies de la casa

Dos clásicos indiscutidos como mosaico y madera renuevan la apusta en
revestimientos para pisos. Variantes, recomendaciones de los especialistas y
prestaciones de los materiales que definen el carácter de un ambiente
La gran variedad de materiales
existentes en el mercado, dificulta la elección a la hora de definir la
terminación de los pisos de la casa o la oficina. Y esta elección
no es menor porque justamente las terminaciones del suelo y el tipo de
revestimiento son los que en definitiva dan la imagen final y una
estética específica a un ambiente.
Cada material posee
características definidas por su aspecto, durabilidad, mantenimiento,
colocación y, por supuesto, precio. Si bien en los últimos
años el mercado incorporó nuevas opciones, sobre todo con el
desarrollo de pinturas diseñadas específicamente para el
tránsito, y también con variantes de colocación
rápida en plásticos y fibras, lo cierto es clásicos como
madera y mosaicos siguen siendo las opciones más buscadas.
Conocido comercialmente con el
nombre de mosaico, este tradicicional recurso se fabrica desde el año
1870 en nuestro país y su uso sigue vigente aun hoy. Claro que ahora se
fabrica con tecnologías de última generación, y su
catálogo incorpora nuevos diseños que acompañan las
tendencias de vanguardia en arquitectura.
Es un aliado del arquitecto, ya
que se pueden lograr colores y diseños exclusivos a pedido del
profesional o propietario de la obra. El mosaico se usa tanto en pisos de
interior como de exterior. Los hay del tipo granítico, o
calcáreo, lisos o rústicos, en cualquier color, y con distintos
relieves.
Su alta resistencia al
tránsito, tanto peatonal como vehicular, hace que sus usos sean tan
variados. De hecho, es posible usarlo para piso de vivienda como de un shoping,
para una vereda, un patio o una plaza seca de un centro comercial.
Entre sus principales ventajas
se destacan su resistencia al alto tránsito peatonal como así
también el vehicular, y su relación precio-vida útil, que
lo hace el piso más económico del mercado.
En cuanto a las medidas, las
más comunes son 20 x 20, 30 x 30, 40 x 40, 50 x 50, y 60 x 40.
Generalmente, el mosaico se comercializa a través de puntos de venta
propios de sus fabricantes, de modo que llega directamente del productor al
consumidor.
Madera
La madera es uno de los materiales más tradicionales, resistentes y
óptimos para ambientes interiores. Imposible resistirse a la belleza de
un piso de madera. ¿Su principal cualidad? La calidez. Fiel
sinónimo de la naturaleza, nunca pierde vigencia.
Entre las más difundidas
se encuentra el entarugado. Se lo denomina de esa manera porque en los extremos
de cada tabla son visibles dos tarugos de madera que ocultan los orificios
donde van los clavos para fijarlas. Este sistema es ideal para ambientaciones
rústicas.
El parquet es otra opción
de peso en el rubro, por precio pero también por calidez. Consiste en
formar diversos dibujos en la superficie, como la figura de bastón roto
o damero. Se adapta a cualquier estilo decorativo y emplea tablas cortas.
Claro que ahora una de las
opciones más difundidas es la del piso flotante. Las tablas se encastran
unas con otras y el zócalo ayuda a contener la madera. Su mayor ventaja
es la facilidad de colocación, por lo que puede ser ubicado sobre los ya
existentes. Además requiere muy poco mantenimiento. Los especialistas
consideran que son adecuados en casas de familias grandes, y para aquellos que
no tienen tiempo de hacer limpiezas profundas. Hay una gran variedad de
modelos.