Está en Argentina desde el 28 de marzo y le fue concedido asilo un día después. El tema generó controversias con el nuevo gobierno paraguayo, que lo acusó formalmente de ser el autor intelectual del asesinato del ex vicepresidente Luis María Argaña. Además, debe responder por el intento de Golpe de Estado en abril de 1996. Su liberación generó una profunda conmoción política en el vecino país, que terminó con la renuncia del ex presidente Raúl Cubas, que está asilado en Brasil.
ASUNCION, Paraguay.- Un juez pidió ayer la extradición del ex general Lino Oviedo, quien se encuentra asilado en Argentina, tras ser acusado de ser el autor intelectual del asesinato del vicepresidente Luis María Argaña, el 23 de marzo pasado.
El juez Jorge Bogarín dijo que, según el Tratado de Extradición vigente con Argentina, Oviedo debe ser detenido y remitido a la capital paraguaya para ser procesado.
Oviedo, de 55 años, también está imputado de encabezar el 22 de abril de 1996 un golpe de Estado contra el ex presidente Juan Carlos Wasmosy.
El ex general logró asilo en Argentina el 28 de marzo pasado, el mismo día en que renunció su anterior protegido y aliado político, el presidente Raúl Cubas, actualmente asilado en Brasil.
El juez Bogarín sustentó el pedido de extradición en que convenios firmados en la Organización de los Estados Americanos (OEA) por Argentina y Paraguay excluyen de las causales de asilo político, "el homicidio y otros atentados contra la vida y la integridad de las personas".
Según el magistrado, Oviedo recae plenamente bajo las causales de extradición, "de acuerdo con las disposiciones de los tratados vigentes entre las partes".
Argentina otorgó el asilo político al ex general el 29 de marzo pasado, generando una dura controversia con las actuales autoridades paraguayas que cuestionaron severamente la decisión argentina.
Según el magistrado, Oviedo recae plenamente bajo las causales de extradición, "de acuerdo con las disposiciones de los tratados vigentes entre las partes".
Luego del asilo concedido por la Argentina, Oviedo se instaló primeramente en una propiedad perteneciente a un allegado del presidente Carlos Menem.
Luego se trasladó a la localidad de Moreno, en las afueras de Buenos Aires, donde recibe asiduamente la visita de sus seguidores.
Según el gobierno paraguayo, desde su residencia Oviedo planea desestabilizar al gobierno que tomó el poder tras la renuncia del ex presidente Raúl Cubas.
Desde la dimisión de Cubas, el gobierno paraguayo lo integra una coalición entre el Partido Colorado (en el poder desde 1947) y las principales agrupaciones opositoras, Partido Liberal, Encuentro Nacional y Partido Febrerista.
Además del asesinato de Argaña y uno de sus guardaespaldas, a Oviedo se le acusa de ordenar la muerte de siete manifestantes opositores, abatidos a balazos por francotiradores durante la semana de crisis que costó la presidencia a su aliado.
El exhorto de Bogarín debe pasar primeramente por la Corte Suprema de Justicia y la cancillería paraguaya, antes de ser remitido al Poder Judicial argentino.
Con anterioridad, otra resolución del juez Bogarín que solicitaba la extradición de Oviedo por otro asunto penal fue rechazada por defectos de forma.
El ex general había sido condenado por un frustrado intento de golpe de estado en 1996 contra el entonces presidente Juan Wasmosy y fue sentenciado a 10 años de prisión en 1998, cuando era candidato Colorado a la presidencia para las elecciones de mayo de ese año.
Desacatando la condena judicial, Cubas lo liberó de prisión a poco de asumir la presidencia en agosto de 1998, generando la crisis que luego le costó el cargo.
Los abogados de Oviedo aseguran que tanto la condena por el intento de golpe de estado como su procesamiento por la muerte de Argaña son fruto de una persecución política.
Según fuentes judiciales, una vez recibido el pedido, la justicia argentina tiene un plazo de alrededor de un mes para responder a la solicitud.
El martes, la nueva embajadora paraguaya ante el gobierno argentino, Leila Rachid, anunció que planeaba viajar a Buenos Aires para solicitar al presidente Carlos Menem que restrinja las actividades políticas del general retirado Lino César Oviedo, por entender que vulnera su condición de asilado.
En reunión de prensa, la embajadora Rachid dijo que "el presidente Menem es mi amigo; lo conozco desde mucho antes de que se convirtiera en mandatario. Así que iré a presentarme ante él y dialogar sobre Oviedo. Conversando podemos encontrar una solución para que este señor deje de hacer política violando las normas que rigen el asilo".
La señora Rachid, que fue vicecanciller durante el gobierno del ex presidente Juan Carlos Wasmosy, ocupará el cargo diplomático que estaba vacante desde marzo, cuando concluyeron las funciones del anterior embajador Oscar Facundo Ynsfrán.
"Oviedo es un prófugo de la justicia paraguaya pero mientras se realizan los trámites tendientes a solicitar su extradición, hay que ver la forma de frenar sus actividades políticas", afirmó Rachid.
Con relación a la acusación de los abogados de Oviedo, que el gobierno paraguayo mantiene un sistema de espionaje en Buenos Aires para controlar al ex-general golpista, Rachid aseguró que "es imposible porque el Paraguay no tiene dinero y por otra parte, la embajada tiene la obligación de estar informada de todo lo que hace Oviedo para luego reportar los datos a la cancillería".
Por su parte, el actual vicecanciller paraguayo Carlos Mateo Balmelli sostuvo que "ayer solicitamos al gobierno argentino, a través de una nota entregada a su embajador José María Berro Madero, la internación de Oviedo, lejos de sus partidarios"
También el martes, el ministro del Interior Carlos Corach dijo que si se comprueban actividades indebidas del exiliado general paraguayo Lino César Oviedo, el gobierno argentino "tomará las medidas correspondientes".
Corach afirmó que "si nosotros comprobamos que esas tareas políticas se realizan, tomaremos las medidas correspondientes. El Gobierno va a impedir cualquier actividad política del general Oviedo en este país, expresamente prohibidas por el acuerdo de asilo político y territorial que lo ampara".
Menem, amigo personal de Oviedo, declaró la semana pasada que las denuncias sobre las actividades del militar paraguayo "tienen que ser probadas".
Sin embargo también el gobierno argentino destacó en el momento de concederle el asilo político que en caso de un pedido formal de extradición, Argentina la estudiará y si se encuadra en el respectivo convenio la concederá.