CORRIENTES.-Al menos una veintena de heridos, entre civiles y gendarmes, fue el resultado del enfrentamiento que protagonizaron ayer los empleados estatales y los efectivos de la fuerza de seguridad, cuando la Justicia ordenó desalojar el puente interprovincial General Belgrano.
Según informaron fuentes del Hospital Escuela local, hasta el momento, se registraron 12 civiles heridos y 14 gendarmes lastimados, luego de que la fuerza de seguridad implementara una cerrada represión con gases lacrimógenos y balas de goma.
El enfrentamiento comenzó alrededor de las 14,20 cuando los gendarmes dieron cumplimiento a la orden del juez federal Augusto Costa Gusta.
Luego llegó la orden desde Buenos Aires de frenar la represión, porque se había sellado el acuerdo entre el gobierno nacional y el provincial, para otorgar el empréstito que permitiría pagar los sueldos atrasados de la administración pública.
Los manifestantes resolvieron retirarse del paso que une la capital correntina con Resistencia, Chaco, y se dirigieron hasta la plaza San Martín, ubicada frente a la Legislatura y la Casa de Gobierno.
En el camino, los empleados estatales resolvieron "escrachar" a un periodista, que fue acusado de "oficialista" por los correntinos movilizados.
Los manifestantes apedrearon la casa del periodista realizando varios tiros certeros que rompieron varios vidrios y tejas de la lujosa casa.
Esta nueva protesta terminó con uno de los integrantes de la movilización una herida leve de bala que fue atribuida a los custodios de la casa de Aides, según dijeron los empleados estatales.
Mientras, el senador nacional José Antonio "Pocho" Romero Feris consideró como "anticipada" la represión implementada por Gendarmería contra los empleados estatales correntinos que exigían el pago de sus salarios.
"El hecho de que a la gente se la saque por la fuerza habría que haberlo postergado unas horas, porque se estaba negociando. La represión fue anticipada", sostuvo Romero Feris, en declaraciones formuladas frente a la puerta de la Casa Rosada.
En ese marco, el legislador consideró que los empleados estatales tiene "un fastidio enorme", y respaldó las protestas de los trabajadores a las que consideró como "legítimas".