MOSCU, Rusia.- Toda la policía de Moscú está movilizada para dar caza a los responsables del atentado más mortífero cometido hasta ahora en Rusia, que provocó 118 muertos el lunes, con la esperanza de evitar nuevos ataques de los terroristas islamistas en los próximos días.
Por la mañana, las autoridades anunciaron la detención de tres sospechosos y la incautación de 3,8 toneladas de explosivos en un solo escondite. Las fotos de otros tres sospechosos fueron difundidas por la televisión.
Los investigadores creen que un solo grupo de terroristas es responsable de los dos atentados, del jueves 94 muertos y del lunes. En los dos casos, una potente carga colocada en la planta baja y subsuelo de los edificios, provocaron su destrucción total.
El gobierno teme que se produzcan otros actos de terror: "Según informaciones de varias fuentes, los terroristas tienen la intención de perpetrar atentados en varias ciudades de Rusia.
Lamentablemente, es imposible decir exactamente cuántos habrá", advirtió el viceministro del Interior Ygor Zubov.
El ministro del Interior Vladimir Roushailo afirmó que la policía evitó otro atentado al descubrir a tiempo explosivos colocados en un edificio, no lejos del lugar del atentado del lunes. El edificio estuvo "prácticamente a punto de sufrir una explosión", señaló el ministro.
En la capital rusa, se anunciaron medidas de seguridad sin precedentes desde la caída de la Unión Soviética. El jefe del gabinete de Boris Yeltsin y el primer ministro Vladimir Putin rechazaron estas acusaciones.
Unos 24.000 policías fueron movilizados para registrar miles de departamentos, hoteles y locales comerciales, vigilar las nueve estaciones de ferrocarril y los cuatro aeropuertos de la capital, así como las centrales nucleares, los depósitos de combustible y otros sitios estratégicos.
Hay que inspeccionar "todos los sótanos, galpones y locales desocupados, y esto dentro de las próximas 24 horas", ordenó el lunes el presidente Yeltsin.
El ministro de Defensa, Ygor Sergueiev, señaló ayer que el ejército también podría patrullar las calles de la ciudad, si esto se revela necesario.
La prensa rusa destaca las medidas de seguridad excepcionales puestas en práctica en Moscú, invitando a la población a organizar su propia defensa, bajo la consigna "La supervivencia de los vivos está en las manos de los vivos".