El director provincial de Control Ambiental y Saneamiento Urbano, Oscar Deina, ratificó ayer la clausura por tiempo indeterminado de la unidad cracking catalítico B de la Planta de Refinería La Plata y adelantó que "recién en la madrugada del jueves el catalítico va a quedar completamente fuera de funcionamiento, por lo que a partir de ese momento YPF podrá empezar a tomar medidas y presentar un plan de remediación de las fallas que originaron las emanaciones de gas el viernes pasado y que analizaremos en profundidad antes de tomar una decisión al respecto".
Como todo parece indicarlo, el tema de la destilería va para largo y promete una difícil resolución. Los directivos de Política Ambiental ya anticiparon que se tomarán un tiempo para analizar el plan que YPF les presente y esto recién podrá empezar a suceder a partir de la madrugada de mañana, cuando el catalítico termine de completar su proceso de enfriamiento iniciado el sábado pasado, tal como informó en exclusiva este medio en su edición del domingo.
"Hasta que la empresa Repsol-YPF no nos ofrezca todas las seguridades necesarias para que no vuelvan a producirse emanaciones de gases que pongan en peligro la salud, vamos a mantener la clausura parcial de la destilería ya que no estamos dispuestos a tomarnos este tema a la ligera", indicó el titular de Control Ambiental.
En tanto, desde Política Ambiental de la provincia expresaron que "la resolución de clausura se concretó luego de haberse comprobado técnica y fehacientemente la existencia de grave peligro de daño inminente sobre la salud de la población y del medio ambiente".
Como se recordará, el viernes por la tarde alrededor de las 15 se produjo la primera emanación y una densa nube de humo amarillo cubrió gran parte del cielo de la región ocasionando serios trastornos a la población del Gran La Plata. Enseguida una seguidilla de reclamos vecinales se hizo sentir debido a fuertes olores a gas que se sintieron en toda la ciudad. En la mayoría de los casos, la gente manifestó tener ardores en garganta y ojos como consecuencia del olor ácido. También, algunos se quejaron por los ruidos que provenían de la destilería de Ensenada y que no dejaron descansar a los vecinos de varios puntos de la ciudad.
En la noche del sábado, personal técnico de Política Ambiental realizó una inspección en instalaciones de la destilería YPF de Ensenada para tratar de detectar la causa de los escapes de gases. Tras encontrar graves fallas en válvulas de presión que regulan los instrumentos de la planta de conversión cracking catalítico B, el secretario de esa dependencia provincial, Osvaldo Sonzini decidió clausurar ese sector de la planta y reducir en un 50 por ciento la producción de combustibles, en una medida sin precedentes en la región.
Tras esta decisión, la primer reacción provino desde la presidencia de la comisión de Ecología del Deliberante platense, donde se pidió la creación de una central de monitoreo continuo para que se haga un control exhaustivo de la actividad del polo petroquímico.