Un proyecto de ley que propone modificar la edad jubilatoria del personal de la administración central y de los municipios de la Provincia -reduciendo los topes de edad y antigüedad- fue presentado en el Senado bonaerense. La iniciativa resulta sorpresiva en la medida que tradicionalmente las autoridades del Instituto de Previsión Social no sólo se han opuesto a reducciones como la propuesta sino que, inclusive, años atrás propusieron a la Legislatura ampliar las edades para otorgar jubilaciones.
Contra esa "tradición", el proyecto apunta a fijar en 55 años para las mujeres y en 57 para los varones las edades para acceder a la jubilación, reduciéndose además en cinco años la antigüedad que hoy se exige, fijándosela por consiguiente en 30 años para las mujeres y 32 para los hombres.
El proyecto fue presentado por la senadora peronista Mirta Rubini quien aseguró que los agentes que se retiraran con esos topes "se convierten en pasivos, no en desocupados, y por las edades consignadas no estamos hablando de un estamento que trate de reincorporarse al mercado de trabajo".
Remarcó además que la jubilación coloca a quien accede a ella "en la misma situación económica que poseía en actividad", en la medida que ya no se realizan descuentos sobre los salarios como ocurre con los activos. El proyecto está refrendado con la firma del titular del bloque del PJ, Luis Genoud.
Según el proyecto, los afiliados que opten por jubilarse a los 55 ó 57 años, según sean mujeres o varones, podrán optar por continuar realizando sus aportes al Instituto de Previsión Social hasta alcanzar la edad de 60 años, en cuyo caso, a partir de ese momento, "recuperarán el monto total del beneficio".
La propia legisladora asegura que no habría colapso para las ya recalentadas cajas del IPS. "La opción de continuar aportando hasta el límite de los 60 años evitará una posible brecha financiera coyuntural en el IPS, organismo que además tendrá tiempo para el ajuste presupuestario en caso de que se requiera. Los beneficiados apoyarán con la continuidad de los aportes, por los beneficios positivos que obtendrán con el tiempo", asegura.
Desde otra óptica, afirma que la opción por parte de los afiliados "producirá un número importante de vacantes, sin costo social o económico, de las que el Ejecutivo o los municipios podrán disponer para la reducción de la tasa de desempleo. O, mediante su congelamiento, podrán reducir el gasto en personal a fin de sanear el presupuesto".
OTROS PAISES
Según Rubini "en los principales países del mundo, azotados por la desocupación, disminuyen la cantidad de horas del trabajo y bajan los requisitos para obtener el retiro voluntario del personal", en una modalidad que "contribuye a insertar en el mercado laboral a los nuevos postulantes, que se encuentran en condiciones y en necesidad de trabajar".