Además de los evacuados, de los árboles caídos y de los barrios inundados, el temporal de esta semana dejó para los Bomberos platenses un récord histórico: en un día y medio hicieron más intervenciones de las que hacen en todo un mes, una situación que ni siquiera se aproximó a lo que fueron los temporales más complicados de las últimas décadas.
En concreto, sumando los auxilios que se hicieron desde el cuartel de La Plata, de Villa Elisa, de Olmos, de Los Hornos y de barrio Aeropuerto, las intervenciones que se realizaron entre el martes y el miércoles pasado en nuestra región llegaron a 216, cuando esa cifra, según se indicó, difícilmente se alcanza en todo un mes de trabajo.
"No esperábamos llegar a ese número, porque ni siquiera en los temporales más graves de los últimos años habíamos experimentado algo parecido", contó Daniel Mónaco, comisario del cuartel de Bomberos La Plata, y agregó que "es lógico que en circunstancias de este tipo la cantidad de auxilios supere a las normales, pero nunca de esta manera".
De las 216 intervenciones, puntualmente, 77 fueron por caídas de árboles, 43 por inconvenientes eléctricos, 32 por evacuaciones, 5 por caídas de mampostería o carteles, 5 por obstrucciones, 4 por voladuras de techo, 4 por desagotes, una por incendio (en 1 entre 44 y 45) y el resto por inconvenientes varios.
Tras aclarar que "las intervenciones en sí no representan el número fidedigno de los problemas, ya que se registraron muchos más de los que en realidad figuran en los auxilios", Mónaco puso especial énfasis en que "la cifra no deja de sorprender. Aunque nos remontemos en la historia a los temporales más graves que sufrió nuestra región, no vamos a encontrar nunca una cantidad parecida a la que se registró esta semana".
A estos datos, se sabe, hay que sumarle el de los aproximadamente 3 mil evacuados que hubo en nuestra región, una cifra que ya de por sí representa un récord histórico.
En este universo de auxilios, como se dijo, la mayor parte de las intervenciones se la llevaron las caídas de árboles, una situación que en muchos casos rozó lo desesperante, tal como sucedió en una vivienda de 600 entre 5 y 6, en barrio Aeropuerto, donde un tronco tumbó una pared y desmoronó todo el cielorraso, que cayó convertido en escombros sobre un hombre que dormía en su cama.
"Por suerte lo pudimos rescatar de entre los escombros", relató Mónaco, y agregó que las situaciones más complicadas "fueron aquellas en las que los árboles se desmoronaron sobre las viviendas, ya que además de retirar el tronco tuvimos que hacer operativos de rescate".
Esto se vivió, por ejemplo, en 528 entre 19 y 20; en 68 entre 116 y 117; en 525 bis entre 20 y 21; en 14 entre 528 y 529; en 527 entre 117 y 118; en 19 entre 69 y 70; en 5 entre 38 y 39; en 17 entre 529 y 530; y en 6 entre 526 y 527.
Para el comisario del cuartel de Bomberos La Plata, lo curioso de este temporal fue que "los árboles que se cayeron tanto en el casco urbano como en la periferia no fueron solamente los que estaban secos, como generalmente ocurre en estos casos, sino que también se desprendieron de raíz aquellos que estaban en perfecto estado".
Siguiendo esta "ruta de salvatajes", hay que mencionar que la segunda intervención más requerida a los Bomberos locales fue la relacionada a los inconvenientes eléctricos, un problema que se agravó en los casos que los cables de alta tensión terminaron desparramados en la calle o sobre algunas viviendas.
"Hubo muchos casos de este tipo -detalló Mónaco-. En la gran mayoría teníamos dos problemas en uno, porque por un lado teníamos el árbol caído, y por el otro el tendido eléctrico que había sido arrastrado por el tronco. Como no podíamos cubrir todos los inconvenientes a la vez, se mandaban guardias para despejar la zona de riesgo hasta tanto llegara el equipo para solucionar definitivamente el problema. Esa fue la única posibilidad, porque de lo contrario no hubiéramos podido hacernos cargo de todo" (ver aparte).
Estos casos se dieron, entre otros lugares, en 7 entre 518 y 519; en 34 entre 10 y 11; en 65 entre 2 y 3; en 137 entre 34 y 35; en 131 y 42; en 47 entre 9 y 10; en 610 y 124; en 97 entre 6 y 7; en diagonal 74 entre 116 y 117; y en 62 entre 15 y 16.
"En estos casos el mayor problema era cuando los cables estaban en corto. Por suerte la gente colaboró y entendió en todo momento que estábamos trabajando al límite de nuestras posibilidad. Hubo mucha colaboración por parte de los vecinos, algo que nos permitió hacer las intervenciones de manera mucho más ágil".
En relación a los otros inconvenientes, el comisario del cuartel de Bomberos La Plata comentó que "hubo casos que fueron muy dramáticos y desesperantes, como las voladuras de techo, pero tuvimos la fortuna que en estos problemas la gente también se mostró muy solidaria y comprensiva, incluso cuando sabían que estaban perdiendo muchas cosas". Las voladuras de techo, vale precisar, se dieron en 603 y 4 bis; en 80 y 120; en 13 y 43; y en 60 entre 2 y 3.