José María Cuenca refleja: "Desde hace un tiempo se puede ver en televisión, la publicidad de una cerveza que se transmite en una sucesión de tantas que duran un segundo, nombrándose la marca con una voz dulce y melodiosa, mientras que puede verse entre otras -en las distintas presentaciones- la imagen de gente bebiendo y manifestando un verdadero estado de felicidad.
"Este anuncio, que comienza al mediodía, se pasa durante toda la jornada, durante los programas infantiles, para jóvenes y de entretenimiento familiar, y se irradia sistemáticamente cada veinte o treinta minutos, alcanzado la cantidad aproximada de 80 tandas al final de la programación. Ante este tipo de publicidad, debemos tener en cuenta que nacemos con un gran abanico de potencialidades que se van desarrollando a través de la influencia del medio. Los estímulos que provienen de él, se entremezclan con nuestras pasiones, nuestras necesidades y nuestras carencias, y si la repetición es constante, desarrolla hábitos no razonados.
"Indudablemente, esto lo saben quienes se dedican a la publicidad y así intercalan durante la programación habitual, un estímulo que puede llegar a generar un hábito nocivo, pasando rápidamente a través de una escena de felicidad y divertimento aparentemente inocente".
"La oferta de cigarrillos y bebidas alcohólicas, en especial la cerveza, que es de consumo masivo entre adolescentes, está siempre insertada en un ambiente donde reina la felicidad o se indica que conduce a ese logro sin ningún esfuerzo ni impedimento. Esas imágenes tienen todas las características de mensajes subliminales y pueden ser la base de futuras adicciones mucho más peligrosas.
"La Secretaría de Asistencia y Prevención de las Adicciones de la Provincia de Buenos Aires, ha realizado un estudio en los establecimientos escolares, llegando a la conclusión que el 56 por ciento de los alumnos se encuentran en zona de riesgo, y que la vulnerabilidad de los niños que miran TV y reciben mensajes publicitarios se eleva al 40 por ciento, mientras que la vulnerabilidad para los que no reciben mensajes publicitarios es del 1 por ciento.
"Los especialistas sostienen que la ingesta de cerveza es la puerta que conduce a otras adicciones; en los Centros Preventivos y Asistenciales de las Adicciones se puede corroborar esta afirmación (Diag. Jorge Bell 324 1º piso, City Bell, Tel. 480-1698). Entonces, considerando esto último, debemos cuidar de que la televisión argentina no nos obligue a tener dentro de nuestros hogares, a través de una publicidad nociva, la posibilidad de que nuestros hijos se vean expuestos al objetivo final de un mensaje con características subliminales y que pueda inducirlos a adicciones que traen aparejadas consecuencias lamentables".