El jueves pasado Pablo Dunker, de tres años, salió de su casa en la localidad bonaerense de San Isidro acompañado por su niñera, Norma González, de 39, rumbo al jardín de infantes. Como habitualmente lo hacían partieron alrededor de las 12.50 y desde ese momento nada se sabe de ellos. Ahora creen que la mujer pudo haber secuestrado al chico por un "exceso de cariño".
A tres días de la misteriosa desaparición la incertidumbre y desesperación va ganando terreno entre la madre y los familiares del pequeño, quienes a pesar de todo se organizaron para tratar de obtener algún tipo de información que les permita saber qué ocurrió.
Las hipótesis que manejan son muchas. Silvia, madre de Pablo, en diálogo con este diario dijo que "a esta altura me inclino por pensar que les pasó algo a los dos", aunque no descarta que la niñera lo haya secuestrado habida cuenta del amor que sentía por el chico.
Minuto a minuto la tensión aumenta y cada llamado del teléfono es una oportunidad para darle cabida a la ilusión. "No nos daremos por vencidos, vamos a luchar hasta las últimas consecuencias", dijo Silvia.
La mujer, extenuada y sin dejar de atender a sus otros dos hijos, explicó que Norma González "era la niñera de Pablo desde hacía dos años", y agregó que le cuesta creer que ésta le puede provocar algún daño "porque es inmenso el cariño que le tiene".
González, en la actualidad tiene 39 años, es soltera y nació en la provincia de Neuquén, desde donde emigró para ir a vivir a la casa de la familia Dunker, en el año 1997.
Allí se dedicaba a atender los quehaceres domésticos, y era fundamental en el cuidado de los chicos, especialmente en el de Pablo, "por quien sentía un amor sin límites".
Los familiares no aseguran que la responsable sea la niñera, pero creen que de todas las opciones ésta es la mejor, ya que consideran que no podría ser capaz de hacerle algún mal. "Es muy improbable", aseguró.
Otra variante es la del secuestro extorsivo, aunque los investigadores que siguen el caso se inclinaban por pensar en un caso de "excesivo afecto" por parte de la niñera hacia el niño.
El drama comenzó cuando el último jueves al mediodía Norma y el chico salieron de la casa de la familia Dunker, ubicada en Roque Sáenz Peña al 300, en pleno centro de San Isidro.
Debía doblar por la calle de la esquina, 25 de Mayo, y caminar las cinco cuadras hasta la calle Ituzaingó, sobre la que se ubica el jardín de infantes, denominado "Dominguito".
Sin embargo, la niñera y el pequeño jamás llegaron al jardín de infantes y hasta ayer las búsquedas familiares y policiales resultaban infructuosas.
Al hablar con este diario Silvia explicó que "a las 15 Norma tenía que ir al dentista y a las 16 yo la esperaba para cambiar la posta, para que ella se quedara con mis otros dos nenes y yo fuera a buscar al nene al jardín a las 16.45. Pero eran las 16.15, las 16.30 y ella no aparecía, me empecé a inquietar y llamé al jardín, pero me dijeron que el nene no había ido".
Según aseguró, "ahí me empecé a asustar en serio, llamé al dentista para saber si había ido, y no había estado, tampoco había enviado una encomienda a Neuquén, donde vive la familia. Fue entonces que inmediatamente hicimos una denuncia".
"Quiero pensar que lo que sucedió sea simplemente que Norma se haya encariñado excesivamente con Pablo y lo haya sacado a algún lado. Pero tampoco queremos cargar las tintas sobre esto, porque quizás están secuestrados los dos", dijo.
Sin embargo, admitió que la policía se inclina a pensar en un secuestro de parte de la niñera, porque -de otra manera- hubieran recibido algún llamado pidiendo dinero por la vida de ambos.
Silvia contó que Norma cuidaba a su hijo mayor desde hacía dos años, pero también se encargaba del cuidado de sus bebés mellizos.
"Indudablemente estaba muy pegada al nene, pero con los otros chicos también. Norma es una chica muy trabajadora, muy afectiva, introvertida, de mucha vida espiritual, muy católica, de misa diaria, soltera. A veces yo le decía que en su día franco se tomara el día, pero decía que prefería salir a dar una vuelta con el nene y volver... Su vida giraba en torno de la vida familiar", comentó angustiada.
La madre del menor desaparecido comentó que la niñera tenía "dos o tres amigas" que no tienen idea de dónde puede estar, mientras que ayer por la mañana recibió el llamado de la madre de Norma, desde Neuquén.
"Hoy (por ayer) me llamó la madre de Neuquén, muy preocupada, llorando, y eso me desalienta bastante, porque pensamos que si había pasado algo con ella, se iba a comunicar con la madre", reconoció.
Mientras tanto, Elvira, la madre de la niñera está conmovida desde que se enteró de lo sucedido.
En diálogo periodístico, expresó que "llamé varias veces a la casa de Silvia porque no puedo entender qué fue lo que ocurrió. Mi hija siempre observó buena conducta y sentía un gran amor por los chicos, por eso todos en Neuquén están sorprendidos por este extraño episodio".
La mujer admitió que varias comisiones policiales viajaron a la ciudad patagónica para recabar datos, incluso varios vecinos fueron interrogados para que brinden un panorama de quién era y cómo vivía Norma.
"Nosotros tenemos la misma angustia que la familia Dunker. porque a ellos les desapareció un hijo, pero a nosotros también nos falta una hija, en un comportamiento por demás extraño que hoy por hoy no entendemos", declaró angustiada Elvira.
La mujer luego señaló que "tampoco por aquí nadie la vio, así que esto es incomprensible. Ahora espero que la policía haga las averiguaciones pertinentes y los encuentren con vida".
Mientras mostraba una foto, Silvia trató de describir a su pequeño: "es un nene de tres años de estatura baja, con ojos grandes y marrones, tez mate, pelo corto, nariz repingada y pelo negro.
Y agregó: "es un nene muy vivaz, sonriente, alegre, que en ese momento tenía puesta una polera blanca, la camisa verde escosesa, pantalón azul, el delantal de jardín, azul y blanco a cuadritos, y llevaba una campera celeste fuerte".
También precisó que la niñera "es de estatura baja, de pelo corto tipo varón y teñido de rubio fuerte; cuando se fue, llevaba un jean ajustado y una campera negra en el brazo, pero sus documentos quedaron acá. Es una mujer de cara agradable, ojos rasgados marrones, nariz ancha, y muy linda sonrisa".