Faltaban algunos minutos para la 1 de la madrugada cuando se escuchó una explosión. Fue tan fuerte que vibraron todos los vidrios de la zona. Y después se vio un resplandor anaranjado y una densa humareda blanca. Comenzaba de esta forma un incendio de grandes proporciones en una de las plantas de la Petroquímica La Plata que fue sofocado seis horas después.
El incendio, tal como este diario adelantó en la edición de ayer, fue controlado por los bomberos y empleados de Repsol-YPF sin que existiera la necesidad de evacuar a los vecinos, así como también se informó que no hubo que lamentar heridos.
El siniestro se produjo en la Unidad de Dimersol de la planta de Olefinas de la ex Petroquímica Mosconi. Se trata de un conjunto de galpones y máquinas a los que se los conoce con el nombre de "PAU" y que están ubicados a metros del camino Rivadavia.
Al parecer, las llamas se iniciaron cuando se rompió un sello de gas de una bomba. Y comenzó a emanar una mezcla de gases butanos y butilenos.
Al hacer combustión, el gas provocó una primera y fuertísima explosión, la cual se oyó incluso a varios kilómetros de allí y generó el susto de los vecinos.
Después del estallido, que afortunadamente no provocó heridas en los operarios que estaban en ese momento en esa planta de la Petroquímica, las llamas avanzaron rápidamente.
Desde lejos se veía una densa humareda de color blanca que se entremezclaba con llamaradas anaranjadas.
En pocos minutos, la brigada interna del complejo petroquímico rodeó el área y comenzó a atacar las llamas. Sin embargo, debido a la magnitud del siniestro, empleados de Repsol-YPF pidieron la colaboración de los bomberos de Ensenada, Berisso y La Plata.
Las dotaciones de los bomberos entraron a toda velocidad en la planta industrial mientras varios patrulleros de las comisarías de Berisso y Ensenada se apostaron en los alrededores al predio ante la eventualidad de una evacuación que, finalmente, no se hizo.
Además, el jefe de Defensa Civil de Berisso, Roberto Scaffatti, se quedó en la entrada principal del predio, que da a la avenida Vergara, para controlar que no existiera peligro para los vecinos.
De todas maneras, el incendio fue controlado relativamente rápido. Alrededor de las 2 de la madrugada ya no había riesgo de que el fuego se expandiera a otros sectores de la Petroquímica.
Pese a estar controlado, el fuego recién fue apagado a las 7 de la mañana, seis horas después de haberse originado el accidente. Esto sucedió porque los ingenieros de la planta primero tuvieron que enviar los combustibles hacia otros sectores.
Un especialista, en diálogo con este diario, comentó que "como esa planta trabaja con gases, no se puede apagar el fuego de inmediato. Primero hay que enviar esos gases hacia otro sector porque, de otra manera, se corre el riesgo de una nueva explosión".
En cuanto a las pérdidas, se supo que el predio incendiado quedó prácticamente destruido. De todas maneras, hasta anoche se encontraban trabajando para determinar la magnitud del daño.
En tanto, el director de Defensa Civil de Berisso comentó que "no hubo necesidad de evacuar a los vecinos porque en ningún momento se corrió peligro". Y agregó: "de todas maneras, estuvimos muy atentos a la tarea de los bomberos y de la empresa para no ser sorprendidos a último momento".
En cuanto al trabajo que se realizó en ese lugar, Scaffatti dijo que "fue muy bueno; nadie corrió algún tipo de riesgo y el fuego estuvo en todo momento controlado".
En la mañana de ayer, una vez que se había podido sofocado por completo el incendio, se presentaron en el lugar peritos de Bomberos para inspeccionar el sector y determinar, en forma fehaciente, cuál fue la causa del siniestro.
Para esto, se dio intervención al fiscal de turno Marcelo Romero y al juez de garantías César Ricardo Melazo.