Los evacuados de nuestra región atraviesan la hora más difícil: la reconstrucción de sus hogares. El Carmen y Los Hornos fueron dos de los barrios más afectados. Decenas de familias trataban ayer de arreglar sus casas, aunque se les hacía muy difícil debido a la falta de elementos, tales como chapas y maderas.
María del Carmen Torres, de 140 y 70, fue una de las vecinas afectadas por la inundación. “Lo perdimos prácticamente todo -dijo-, y ahora no nos queda otra que arreglarnos como podemos. El problema es que los chicos no pueden esperar por su comida diaria”.