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Le costó a Chile, pero al final quebró a Venezuela
SAN CRISTOBAL, Venezuela.- Chile logró anoche una valiosa victoria como visitante ante Venezuela por dos a cero y, de esta manera, su entrenador Nelson Acosta consiguió un poco de oxígeno tras la magra campaña que viene realizando su equipo en las eliminatorias para el Mundial de Japón-Corea 2002, al iniciarse la sexta fecha. Héctor Tapia e Iván Zamorano (quien falló un tiro penal a los 8 minutos del primer tiempo) a los 24 y 45 minutos del segundo tiempo, respectivamente, le dieron la victoria a Chile que ahora suma 7 unidades, mientras que Venezuela se quedó último en la tabla de posiciones con 3 puntos. El partido tuvo un desarrollo parejo desde su inicio, con un juego abierto, que propició algunas situaciones de gol y emociones tempranas, ya que a los 8 minutos Zamorano desperdició una oportunidad "de oro", cuando el arquero Gilberto Angelucci le detuvo un penal. El arquero venezolano, a esta altura un especialista en la materia, le contuvo, la semana pasada en Montevideo, un penal al volante uruguayo Alvaro Recoba. Chile atacó con tenacidad durante la primera mitad del primer tiempo, tuvo varias oportunidades claras de gol, pero Angelucci se convirtió en una muralla infranqueable para sus atacantes. Luego, Venezuela empezó a recuperarse, le quitó el balón a los chilenos, aunque nunca tuvo ideas para llegar con contundencia al arco contrario. En la segunda etapa, el técnico uruguayo nacionalizado chileno Nelson Acosta hizo ingresar al joven atacante Héctor Tapia, quien le imprimió mayor velocidad al equipo, que ya le había dejado la iniciativa al seleccionado venezolano. Y justamente Tapia abrió el marcador, a los 24 minutos, con un certero remate que venció a Angelucci. Luego del gol, Venezuela, lastimado, bajó el ritmo, y aún cuando tuvo situaciones de riesgo se mostró impotente ante el seguro arquero Nelson Tapia. No obstante, Venezuela tuvo al menos dos oportunidades claras de gol, mientras que los chilenos estrellaron un balón en el palo. Pero sobre el epílogo del encuentro apareció Zamorano, quien de cabeza marcó el segundo gol, que sentenció la historia y le dio un poco de oxígeno a su entrenador.
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