
|
| En Perú subsiste una total incertidumbre |
La única seguridad que ayer tenían los peruanos era que su presidente Alberto Fujimori dejará el gobierno. Pero la salida a la profunda crisis política está lejos de encontrarse. En medio de manifestaciones convocadas por la oposición, encontrar una fórmula que permita una transición democrática se convirtió durante la víspera en un tema tan urgente como difícil de resolver
Enmarcado por una oleada de versiones y muy pocas certezas, con la oposición movilizada en las calles y con profundos interrogantes de cara al futuro, los peruanos trataban de encontrarle una salida política y legal a la crisis planteada por el anuncio del presidente Alberto Fujimori de convocar a elecciones "lo antes posible" y de no presentarse como candidato. Desde el oficialismo se barajaban diversas alternativas para hacer viable el anuncio presidencial, cuando la oposición ganaba las calles para reclamar la inmediata renuncia del presidente, sus vicepresidentes y los integrantes del Congreso, aún subsistían las dudas sobre el destino de Vladimiro Montesinos y no se habían acallado totalmente las versiones sobre el malestar militar. Los contactos entre gobierno y oposición habían permitido arribar a algunos consensos, como por ejemplo, que se deben designar nuevas autoridades y organismos electorales; que los legisladores que cambiaron de partido, deben renunciar; la desactivación efectiva del Poderoso Servicio de Inteligencia Nacional; el procesamiento de Montesinos y la definición de la fecha de las elecciones. Pero subsisten numerosos problemas. El principal es que Fujimori no presentó su renuncia y, por lo tanto, sería el encargado de controlar el proceso de transición. Ello llevaría una vez más a cuestionar las garantías de limpieza electoral, cuestionada desde el punto de vista formal en los últimos comicios. El otro problema es si las reformas deberán ser aprobadas o no por el actual Congreso unicameral, sospechado de ilegitimidad, luego de las coimas que se vio pagar a Montesinos en un video. Oficiales del ejército -que solicitaron reserva de su identidad- señalaron a la agencia francesa AFP que Montesinos fue sacado a la fuerza de un sector del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), donde se encontraba atrincherado para resistir la decisión de Fujimori de cerrar el SIN y convocar a nuevas elecciones generales. Alternativas como las de un referéndum, la dimisión de Fujimori y un gobierno de transición estaban a la orden del día en medios del oficialismo, cuyos voceros no se ponían de acuerdo en torno a la vía a seguir. Fujimori, en tanto, se proponía enviar al Congreso un proyecto de reforma constitucional para acortar su mandato. En la práctica, de esta forma legitimaría la actual composición del poder legislativo cuestionada por la oposición. También convalidaría su decisión de mantenerse en el poder hasta los comicios. Las fuerzas de la oposición, en tanto, comenzaron nuevamente a acelerar los tiempos políticos, con manifestaciones en Lima y en las principales ciudades del país, para reclamar la inmediata renuncia de Fujimori y sus vicepresidentes, la autodisolución del Congreso y la designación de una comisión de notables que estaría encargada de llevar adelante el proceso de transición, hasta la jura del nuevo gobierno.
Algunos incrédulos temen que el anuncio de Fujimori sea otra "maniobra" para permanecer en el poder, y salir del paso ante una tormenta política, originada por la aparición de Montesinos sobornando a un legislador opositor. Fujimori guardó silencio durante dos días de conmoción en el país. Luego, en un mensaje televisado, y mostrándose con su típica sonrisa de hombre fuerte que lo puede todo, anunció el sábado que dejaría el gobierno. "Nadie sabe qué pasa a ciencia cierta, pero lo más probable es que algunos sectores militares estén tratando de negociar una salida lo más favorable a ellos mismos, y que estén apoyando a Montesinos, porque ellos están tan comprometidos como Montesinos por todo lo que ha ocurrido", dijo el analista político Fernando Rospigliosi. "Si cae Montesinos, su situación va a ser muy precaria. Van a tratar de negociar impunidad seguramente", agregó.
|