19 de Septiembre de 2000  
La Ciudad El País El Mundo Economía Deportes Policiales Espectáculos Opinión Cartas de lectores Hace 25, 50 y 100 años Avisos fúnebres Avisos clasificados Archivo digital
Secciones
Veinticuatro personas por día piden ayuda telefónica por la adicción a las drogas
El sector mayoritario cuenta entre 16 y 20 años, seguido de los que tienen entre 21 y 25 años. De cada 100 que llaman, 4 son chicos entre 10 y 15 años. La Plata ocupa el 3º lugar

En lo que va del año más de 5.800 personas pidieron ayuda al Servicio Fonodroga, que recibe demandas por drogadependencia o alcoholismo. Los llamados provienen en mayor medida de la ciudad de Buenos Aires, seguido de La Matanza, pero nuestra ciudad ocupa el 3º lugar. En general son realizados por la madre del consumidor o por el propio adicto que, en la mayoría de los casos, no supera los 20 años, abandonó sus estudios y convive con una situación familiar altamente conflictiva.
El Servicio Telefónico Gratuito de Orientación FONODROGA (0800-225462), dependiente de la Secretaría de Prevención y Asistencia de las Adicciones bonaerenses y la Federación de Organizaciones No Gubernamentales (Fonga), recibió en los primeros ocho meses de este año un promedio de 24 pedidos de ayuda diarios.

El relevamiento de los datos demuestra que la Ciudad de Buenos Aires (22 %), La Matanza (12 %) y La Plata (8 %) son los distritos de donde proviene el mayor cúmulo de llamados. Luego, sin superar el 5 %, se ubican otros partidos del conurbano y Mar del Plata. También se registran llamados de todas las provincias argentinas.
El servicio, coordinado por especialistas, brinda contención y orientación las 24 horas, pero también conduce la derivación de los casos a los 220 centros públicos de tratamiento que la Secretaría tiene en todo el territorio provincial.
El usuario más común del servicio es la madre del adicto (23 %), pero este año se incrementó la presencia del propio consumidor (16,6 %). En menor proporción pidieron ayuda el hermano (8,6 %), profesionales de la salud (7,7 %), la pareja o cónyuge del adicto (7,3 %), y con menos del 5 % los amigos, vecinos, compañeros de escuela y el padre.
Juan Alberto Yaría, titular de la Secretaría provincial, explicó que "el servicio telefónico es un mecanismo privilegiado de detección precoz de pacientes a los que se busca convencer para que inicien un tratamiento y además permite hacer una lectura del contexto problemático que rodea al adicto, donde las carencias afectivas y la falta de comunicación familiar son apenas la punta de un problema que, no tratado a tiempo, puede desembocar en situaciones más difíciles como fuga de hogar, violencia familiar y hasta delitos menores para conseguir la sustancia".
El perfil del adicto que motiva la consulta telefónica, es un reflejo de la situación epidemiológica predominante en el país. El 88,5 % de las demandas están originadas por varones y sólo el 11,5 % restante por mujeres.

Los datos referidos en los llamados indican que en el transcurso del año se registra una fuerte presencia de menores que recurren al servicio. La mayoría tiene entre 16 y 20 años (31,5 %), seguidos de cerca por los que van de 21 a 25 años (28,3 %) y de 26 a 30 años (16 %). Se ha registrado un importante número de adictos menores de 15 años (4 %), que totalizan 242 casos. A partir de los 35 años la incidencia en los llamados registra una fuerte caída.
Se observa además una relación directa entre la situación crítica que vive el consumidor y su inserción en el sistema educativo. Solamente el 13 % terminó su ciclo polimodal y apenas un 10 % pudo continuar sus estudios superiores con resultados dispares, algunos finalizaron y otros desistieron.
Yaría calificó como "altamente positivo" el alto índice de llamados que provienen del propio adicto, porque consideró "es un síntoma de mayor predisposición a pedir ayuda por si solo, lo cual es el mejor comienzo para encarar un tratamiento". El especialista señaló que "la deserción escolar y la incomunicación familiar conspiran contra la posibilidad del crecimiento sano de los adolescentes", por esta razón "el balance que arroja el servicio telefónico nos muestra el reflejo de una sociedad conflictuada donde la desocupación, la violencia y la crisis educativa abonan el terreno para un incremento de conductas adictivas".
Las sustancias de consulta manifestada por los usuarios del servicio se entrecruzan pero en el 90 % de los casos tienen como denominador común el alcohol, la cocaína o la marihuana. Sólo el 6 % admite usar indebidamente de psicofármacos y el 4 % restante utiliza otras drogas entre las que se destacan los pegamentos y los ácidos.
Se pudo establecer que el 31 % de los adictos fracasó en el intento de recuperarse, luego de emprender un tratamiento, el 5 % admitió transitar la rehabilitación al momento del llamado y el restante 64 % manifestó no haber realizado ningún tratamiento previo.
La convivencia familiar del 40 % de los afectados se da en un marco nuclear constituido, en tanto que el 20 % de los adictos vive con su madre y el 6 % reside solo. A pesar del importante número de llamados que refieren la convivencia con todos los integrantes de su familia, sólo el 20 % pudo admitir que la dinámica familiar no presenta problemas. La población restante reconoció transitar por una situación altamente conflictiva con sus allegados consanguíneos.

Este dato se refuerza cuando se consulta a los usuarios sobre antecedentes de robo en el hogar por parte del afectado. El 37 % confirmó robar con frecuencia o sufrir robos del familiar adicto en su propia casa y se determinó que el 15 % fue detenido por la policía.
Otro dato que grafica el conflictivo panorama familiar es el que da cuenta de los antecedentes de consumo en la familia: poco más del 20 por ciento de los adictos actuales que acudieron al servicio trae como arrastre algún tipo de adicción compulsiva en un miembro de la familia.

          
©2000 Diario El Día - La Plata, Buenos Aires, Argentina