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| Denuncian a un lavadero por arrojar líquidos industriales |
Es un establecimiento que se dedica al lavado de ropa hospitalaria. Los vecinos de 44 entre 208 y 209 creen que contamina. Por ahora, Política Ambiental no detectó anormalidades
Un grupo de vecinos de Lisandro Olmos denunció ante la secretaría provincial de Política Ambiental a un lavadero de la avenida 44 que, según indicaron en la presentación, estaría arrojando efluentes industriales a la zanja pluvial. La denuncia fue efectuada por el abogado patrocinante de los vecinos, Fabián Tobalo, y en ella se solicita que el organismo que controla el medio ambiente de la Provincia realice inspecciones y proceda a tomar medidas punitorias si es que se comprueba que el lavadero de 44 entre 208 y 209 deriva efluentes industriales sin tratamiento previo a la zanja que rodea la manzana comprendida por las calles 42, 43, 208 y 209. Se trata de un establecimiento que se dedica a la lavandería sanitaria y que trabaja, fundamentalmente, con los hospitales de la región. La denuncia ingresó a Política Ambiental el miércoles de la semana pasada y de acuerdo a lo que señalaron funcionarios de esa dependencia, junto con esa presentación se recibió otra de la Cámara de Lavaderos, que habría enviado una nota en términos similares a los que se expresan en el texto del doctor Tobalo. Sin embargo, las autoridades del organismo provincial informaron ayer que el sábado se hicieron tres inspecciones en el lavadero industrial denunciado (en los tres turnos, mañana, tarde y noche) y que no se detectaron irregularidades. "No encontramos en la zanja efluentes que puedan ser contaminantes, y además corroboramos que cuentan con el permiso de descarga pluvial correspondiente", dijo el encargado del personal que realiza las verificaciones, Oscar Deina. Una decena de vecinos de Olmos, que viven en la cercanía de la esquina de las calles 44 y 208, temen por el daño del medio ambiente de la zona, ya que, según observaron, el lavadero "no cuenta con instalaciones cloacales y realiza el vuelco de los efluentes líquidos de los procesos industriales sobre los conductos pluviales, en particular en la zanja que bordea el establecimiento". En la presentación los vecinos preguntan si el lavadero tiene la habilitación comercial acorde a la actividad que desarrolla y si se verificó que el establecimiento posea instalaciones de tratamiento de efluentes líquidos. La gente de Olmos solicita además que Política Ambiental tome muestras del líquido en las distintas etapas de su proceso industrial, y de los efluentes estancados en la zanja perimetral y de los fondos del comercio. También piden muestras del suelo del predio, "para determinar la presencia de agentes infecciosos de posible origen hospitalario". En la denuncia Tobalo hizo hincapié en las características de la zona, que, según describió, "presenta un creciente desarrollo urbano, con población estable y variadas explotaciones agrícolas". Para el abogado, la calidad de las aguas procedentes de las napas freáticas de uso frecuente para consumo humano, riego de plantaciones, cultivo y consumo de animales, "puede alterar la composición del suelo, con peligro para la salud de las personas". De acuerdo a los resultados de las inspecciones realizadas por Política Ambiental (todavía no se tomaron muestras del agua de la zanja), "no se advierten a simple vista efluentes que deriven en la vía pública, como tampoco jabón o detergentes, propios de la actividad que desarrolla el establecimiento".
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