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| No fue el mismo Estudiantes |
Estuvo lejos de ser el equipo que ilusionó a sus hinchas
POR DIEGO RAIMUNDO
No fue el mismo Estudiantes. Fue una sombra del que hizo ilusionar a sus hinchas con pelear por algo serio tras las dos victorias consecutivas frente a Gimnasia y Central -ambas como local- y la causa de esto fue la falta de fútbol. Es extraño que los albirrojos contando en sus filas y dentro del terreno de juego con Roberto Pompei, Luciano Galletti, Ernesto Farías y hasta el propio Nelson Agoglia, todos hombres con buen dominio de pelota, hayan tenido tanta anemia futbolística. Lo cierto es que en Rosario el elenco de Oscar Craviotto no tuvo la inventiva suficiente para ganar el partido. Está claro que la ausencia del chileno Osorio resultó determinante en el funcionamiento de Estudiantes. Esto no quiere decir que los albirrojos perdieron por culpa de la falta del "Guatón", pero es justo mencionar que con el trasandino el Pincha se mueve distinto, Tito Pompei juega diferente. ¿Por qué? Porque el equipo tiene posesión y triangulación de pelota, a los delanteros el balón les llega más limpio y por consiguiente las situaciones de gol que se crean son en buen número. Además le da libertad al mencionado Pompei para jugar y cuando no se puede llegar tocando, el volante chileno se crea sus propios espacios para hacer temblar los arcos con remates a larga distancia. Pero también es justo mencionar que Osorio además de darle juego de trescuarto de cancha hacia adelante, colabora en la marca y la saca limpia, algo que el domingo frente a Newell's no sucedió porque cuando Ariel Zapata o Pelusita Cardozo recuperaban la pelota, no tenían a quien dársela para iniciar los ofensivas y todo terminaba en pelotazos a Farías y Galletti. Entonces qué hizo Estudiantes para suplir la falta de un hombre de creación. Primero lo reemplazó con Cardozo, para no sufrir con la habilidad de Manso, pero la diferencia entre uno y otro es notoria porque Pelusita no tiene el juego de Osorio. Segundo trató de "tirarle" la responsabilidad de jugar como el chileno a Juan Fernández y este falló, ni siquiera se pareció en algo al que tan partido tuvo con Central. Y tercero Tito Pompei se pegó un nuevo faltazo justo cuando más lo necesitaba el equipo. En consecuencia, el fútbol de Estudiantes brilló por su ausencia. Más allá de lo que trató de hacer en materia ofensiva, Estudiantes salió a jugar con un planteo muy cauteloso, con la idea de no dejar jugar al "piojo" Manso, a Saldaña y a Rodríguez y después sacar ventaja con la dupla Galletti-Farías. Así hilvanó el partido Craviotto, pero no le dio resultados porque como quedó dicho le costó tener la pelota y por sobre todas las cosas llegar con claridad hasta el arco de Cejas. La utopía de pelear los primeros puestos no está descartada ni mucho menos. Pero para que esa ilusión no se desvanezca el fútbol que parecía haber encontrado Estudiantes debe "reaparecer" a la brevedad para no perder ese terreno que cosechó desde aquel empate con Vélez.
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