27 de Marzo de 2001  
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Diputados avanzó con los superpoderes para Cavallo
Después de una maratónica sesión, aprobó en general la segunda parte de la ley de competitividad. Esta madrugada analizaba la iniciativa en particular, con cambios. Hoy llegaría al Senado

En medio de otro largo y áspero debate, además de intensas negociaciones, Diputados discutía al cierre de esta edición la aprobación en particular del proyecto que delega superpoderes al ministro de Economía, Domingo Cavallo, luego de votarlo en general.
Durante un largo cuarto intermedio -después de aprobar al mediodía la iniciativa en general y avanzar solamente en el primer inciso del artículo 1 en el tratamiento en particular-, el oficialismo y la oposición se encontraban anoche trabados en la discusión sobre la estabilidad para los empleados estatales, que para la oposición deben ser de dos años y el borrador oficial limita a 12 meses "a partir del momento en que se modifique la naturaleza del vínculo laboral al que estaban sujetos".

La oposición planteó también que se mantenga la ultraactividad de los Convenios Colectivos de Trabajo, porque temen que el otorgamiento de poderes especiales pueda provocar despidos masivos en la estructura estatal.
Por otra parte, el Frepaso logró que el proyecto niegue expresamente la posibilidad de privatizar "parcial o totalmente" el Banco Nación y "acotar" las posibilidades de "derogar total o parcialmente aquellas normas específicas de rango legislativo que afecten o regulen el funcionamiento de organismos" públicos, tal como lo indica el inciso G del artículo 1.
Los legisladores habían conseguido aprobar solo el primer punto del proyecto de ley para otorgar facultades especiales al Poder Ejecutivo, previsto en el artículo 76 de la Constitución Nacional, cuando se dispuso el cuarto intermedio hasta las 18, que al final duró hasta las 22.
Para esa decisión, influyeron las extenuantes horas de debate ininterrumpido -la sesión comenzó el viernes a las 21- y la ajustada luz de ventaja que obtuvo el oficialismo en la primera votación en particular: 108 a favor, 99 en contra y 2 abstenciones.
Se trata del punto que faculta al Poder Ejecutivo a producir la fusión o centralización de entes autárquicos y descentralizar reparticiones de la administración pública.
Las diferentes bancadas parlamentarias acordaron realizar el debate en particular no sólo por artículo sino también por inciso, ante las posturas disímiles en cada una de las líneas del proyecto.
A las 10, el cuerpo presidido por el delarruista Rafael Pascual había conseguido aprobar el proyecto en general tras trece horas ininterrumpidas de sesión, con fuertes críticas por parte de los legisladores que se opusieron a la cesión de facultades extraordinarias.
El Gobierno consiguió el respaldo al proyecto de cesión de facultades legislativas al Poder Ejecutivo por 153 votos contra 81 sufragios en contra, que marcó en forma casi matemática la composición de la Alianza en el Gobierno (ver página 6).
El respaldo provino de radicales, la mayor parte del Frepaso, el cavallista Acción por la República, el interbloque de partidos provinciales y un sector del PJ identificado con Carlos Menem y con los principales gobernadores.
La sesión en que fue aprobado en general el texto no tuvo precedentes en cuanto a la gran cantidad de oradores que intervinieron en la maratónica reunión -más de 70 anotados de los cuales hablaron efectivamente 57- y por la gravedad institucional de las facultades que el Poder Legislativo cederá a un Gobierno constitucional, una vez que la iniciativa sea sancionada por el Senado.
El proyecto aprobado en general le permitirá al presidente Fernando de la Rúa tener una amplia gama de atribuciones para reestructurar la administración pública -desde organismos públicos no estatales hasta entes descentralizados-, y sujetar a los empleados públicos a la ley de Contrato de Trabajo.
También podrá modificar la ley de Ministerios, utilizar activos públicos para garantizar operaciones de crédito público y derogar total o parcialmente aquellas normas específicas de rango legislativo que afecten o regulen el funcionamiento de organismos.
En realidad, el receptor de esas facultades será el ministro Cavallo, situación que agudizó aún más las críticas de los legisladores que manifestaron su oposición a la iniciativa, y que provocó el alejamiento del bloque Alianza de la radical crítica Elisa Carrió y de la frepasista Alicia Castro.

          
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