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| La votación provocó grietas en el peronismo, Frepaso y UCR |
Los huestes de Chacho mostraron la mayor cantidad de rebeldes: 15 sobre 38. En el PJ la gran mayoría votó en contra pese a la orden de sus jefes. En el radicalismo las disidencias fueron sólo dos
La delegación de facultades legislativas al Ejecutivo nacional abrió grietas en los bloques de diputados de las principales fuerzas políticas, ya que en todas esas bancadas se registraron votos a favor y en contra de la medida, más allá de los mandatos de sus conducciones partidarias. Pero aún en ese paisaje en cada bloque se registraron tendencias llamativas que revelan el mayor o menor grado de la "disciplina" que los legisladores mantuvieron -y mantendrían en el futuro- con relación a sus jefes formales o reales. Y en ese marco se destacaron tres líneas gruesas: *) La notable disciplina de los diputados radicales, pese al notorio clima de rechazo que hay en la dirigencia y tropa de su partido con relación a la incorporación de Cavallo al gabinete. De sus 83 miembros, sólo dos votaron en contra de la delegación de poderes.
*) La extendida rebeldía de los diputados del Frepaso: aunque Chacho estaba de acuerdo con la concesión limitada de poderes, casi la mitad del bloque (15 sobre 38) votó en contra. *) El masivo voto negativo del peronismo (sobre 99 que integran el bloque, sólo 28 votaron a favor del proyecto), pese a que varios jefes de esa fuerza le habían pedido a sus diputados que votaran por la afirmativa. Pero el detalle dice que no a todos les fue igual: mientras la tropa de algunos gobernadores, como De la Sota, acató su mandato, la gran mayoría de los bonaerenses hizo lo contrario de lo que le pidieron el gobernador Ruckauf y el presidente del PJ provincial, Eduardo Duhalde. Como se informa aparte, sobre un total de 234 diputados presentes (la Cámara tiene 257 miembros), 153 respaldaron la iniciativa y 81 votaron por la negativa, debiendo tenerse en cuenta, si se sacan cuentas con respecto al detalle de votos mencionados en esta nota, que hubo varios ausentes en todos los bloques. Los votos a favor de la delegación de facultades fueron aportados por 99 aliancistas (incluidos los renovadores salteños y los bloquistas de San Juan), 28 peronistas, 14 diputados de fuerzas provinciales y 12 cavallistas. En este marco, los bloques que exhibieron posiciones más monolíticas fueron Acción por la República -sus 12 miembros estuvieron en sus bancas y votaron por la afirmativa- y la UCR, que sólo tuvo en disidencia los votos de Elisa Carrió y Fernando Cantero.
Así, de los 17 votos en contra con los que se topó el proyecto impulsado por Cavallo dentro del bloque aliancista, dos correspondieron al radicalismo y 15 a frepasistas. En el Frepaso, en cambio, 15 diputados rechazaron el proyecto. Y de este total, 12 votos negativos fueron de legisladores del Frente Grande, esto es, la fuerza que conduce Chacho Alvarez. Ese lote de rebeldes quedó integrado por Marcela Bordenave, Gustavo Cardesa, Alicia Castro, Jorge Giles, María América González, José Luis Lanza, Eduardo Macaluse, Elsa Quiroz, Federico Soñez, Ramón Torres Molina, Alfredo Villalba y Humberto Volando. Y, dentro del Frepaso, a los votos negativos de esos 12 frentistas se sumaron los rechazos de los tres socialistas populares (Rubén Giustiniani, Gustavo Galland y María Elena Barbagelata), lo que totaliza los 15 "no" que recibió el proyecto desde las huestes de Chacho. En tanto, los legisladores del Partido Socialista Democrático, quienes ya trabajan separadamente del bloque de la Alianza desde hace un tiempo, se opusieron a la iniciativa con el voto negativo de sus representantes, Héctor Polino, Alfredo Bravo, Jorge Rivas y Oscar González. El justicialismo, a su vez, mostró una sinuosa línea divisoria, dado que del total de 99 diputados que componen la bancada, 28 votaron a favor del proyecto, mientras que el resto del bloque cerró posiciones con rotundos "no" a la delegación de facultades. Y esto ocurrió pese a que la mayoría de los jefes -desde el presidente formal del PJ nacional, Carlos Menem, por un lado, hasta los gobernadores y dirigentes como Duhalde, por el otro- les pidió a sus diputados que aprobaran la concesión de poderes.
Pero, como se dijo, no a todos los jefes del PJ les fue igual en esta cuestión. Los representantes del PJ cordobés -liderado por José Manuel de la Sota- tuvieron una conducta casi unánime a favor del otorgamiento de potestades al Ejecutivo tal como lo había pedido su gobernador, ya que el único de ese grupo que votó en contra fue el presidente del bloque, Humberto Roggero, quien está "peleado" con Cavallo y mantiene un conflicto personal con el ministro que hace, por caso, que ni se dirijan la palabra. En cambio el grupo de diputados del PJ bonaerense fue la sorpresa de la noche, ya que, a pesar del pedido expreso del gobernador Carlos Ruckauf, y de las gestiones directas que realizó durante todo el domingo el presidente provincial del partido, Eduardo Duhalde, para que aprobaran el proyecto, sólo siete diputados lo hicieron (Rafael Romá, José Pampuro, Jorge Remes Lenicov, Dámaso Larraburu, Norma Godoy, Osvaldo Rial y Claudio Sebastiani) (ver aparte). La conducta exhibida por el PJ santafesino -liderado por Carlos Reutemann-, en tanto, fue de rechazo al proyecto, aunque en este caso fuentes parlamentarias aseguraron que el gobernador les hizo llegar a sus legisladores ninguna indicación sobre qué postura deberían adoptar ni cuál era su opinión sobre la iniciativa. En tanto, los justicialistas alineados en el menemismo que dieron su respaldo al oficialismo fueron Daniel Scioli, Martha Alarcia, Miguel Angel Pichetto, Miguel Angel Toma, Adrián Menem, Javier Mouriño, Ricardo Quintela, Alejandra Oviedo, Ramón Puerta y los bonaerenses Norma Godoy y Claudio Sebastiani. Y este dato contiene otra lectura política: teniendo en cuenta que el ex Presidente apoyó el proyecto, puede deducirse que su tropa en Diputados es exigua. Por otro lado, hubo dos ausencias en el momento de la votación que llamaron la atención y generaron comentarios: la de Alberto Pierri -quien al principio había facilitado junto a otros cinco diputados del PJ el quórum necesario para iniciar el debate y que luego afirmó que se había ido a descansar y se había quedado dormido- y la del referente del Interbloque Federal Alberto Natale.
Si bien los provinciales habían cerrado filas tras el último texto del proyecto -lo que quedó expresado en la postura a favor que expresó en su discurso el titular del Interbloque Federal, Carlos Balter-, la banca vacía de Natale fue tomada como un signo en sintonía con los votos negativos del demócrata mendocino Gustavo Gutiérrez, de Juan Zacarías (Movimiento Social Entrerriano) y de Ernesto Löffler (del Movimiento Popular Fueguino).
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