27 de Marzo de 2001  
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Sorpresas de la rebelión en el PJ bonaerense


En la Gobernación bonaerense no podían ocultar la bronca. Carlos Ruckauf se jugó el viernes pidiendo públicamente a sus legisladores que aprobaran la cesión, con límites puntuales, de poderes especiales al Ejecutivo. El pedido -ya con tono de orden- fue repetido durante todo el domingo por el jefe del PJ provincial, Eduardo Duhalde, a varios diputados. Sin embargo, la madrugada les deparó una amarga sorpresa: sólo siete de los 22 legisladores del peronismo bonaerense votaron afirmativamente el proyecto en cuestión.
Los únicos peronistas bonaerenses, en efecto, que votaron en concordancia con el criterio de Ruckauf y Duhalde fueron Rafael Romá, Jorge Remes, José Pampuro, Dámaso Larraburu, Norma Godoy, Osvaldo Rial y Claudio Sebastiani.

Pero ni siquiera todos esos siete votos pueden considerarse muestras de acatamiento al pedido de los dos jefes. Sebastiani es menemista y dirigente de la UIA y votó por la afirmativa desde esos enrolamientos. Rial es presidente de la Unión Industrial y su sufragio se relacionó fundamentalmente con la posición de esa central empresaria. De Godoy, se asegura que votó por la aprobación porque se lo pidió el misionero menemista Ramón Puerta, de quien es familiar.
Así, sólo los votos de cuatro diputados (Romá, Remes, Pampuro y Larraburu) podrían considerarse como definidos por la orden que bajaron Ruckauf y Duhalde. Sin embargo, por lo menos uno de ellos -el ex vicegobernador Romá- decidió su voto centralmente a partir de su personal convicción, al punto de que fue el único peronista bonaerense que también había votado el viernes afirmativamente por la Ley de Competitividad.
En verdad, los cuatro combinaron la íntima convicción con la disciplina partidaria. "Votamos desde el convencimiento personal de que la situación del país es gravísima y no hay otra alternativa que apoyar lo que Cavallo pide, porque no vemos otra opción superadora de ésta dentro del Gobierno de la Alianza. Y lo hicimos porque nuestra Provincia tiene sus propios problemas y si la situación nacional no se encarrilla a las finanzas bonaerenses le esperan momentos dramáticos", resumió uno de esos cuatro diputados, en nombre de todos.
Pero si se convirtió en un dato político la baja cantidad de diputados que acató la orden de Ruckauf y Duhalde, la gran sorpresa de la madrugada pasó por algunos de los que votaron en contra de ese mandato. Empezando por la esposa del jefe del partido, Chiche Duhalde.
La ex primera dama bonaerense, en verdad, es señalada como la clave de la rebelión del "subloque". Chiche Duhalde se pasó el domingo repitiendo: "La orden es que aprobemos el proyecto, pero yo voy a votar por no". Y quienes conocen el funcionamiento de esa tropa afirman que fue su postura la que "arrastró" los votos de un grupo de diputados de quienes resultaba imposible pensar que iban a contradecir una orden de Duhalde, tales como Díaz Bancalari, Mabel Müller y Graciela Giannettasio.
Hacia adentro del subloque tanta sorpresa como el voto de Chiche provocó el de Eduardo Camaño, a quien Duhalde ungió jefe de los diputados del PJ bonaerense. Duhalde habló el domingo con varios intregantes del subloque, a quienes les transmitió personalmente su pretensión y la de Ruckauf de que dieran quorum, facilitaran los dos tercios para habilitar el tratamiento del proyecto y, finalmente, para que lo votaran afirmativamente. Pero sobre todo le transmitió ese mandato a Camaño para que se lo hiciera saber -y lo impusiera- a la totalidad de los peronistas bonaerenses. Y Camaño así lo hizo durante la jornada pero, a la hora de votar, lo hizo por la negativa.
Por lo demás, no sólo la imagen pública del "desacato" de su tropa afectó a Ruckauf y Duhalde. Ambos hablaron varias veces durante el fin de semana con el gobernador cordobés De la Sota para acordar posturas. Y en esos contactos asumieron el compromiso de que sus diputados iban a aprobar el proyecto. Por lo tanto la realidad terminó dejándolos descolocados ante el mandatario de Córdoba, cuya tropa conoció una sola deserción. Quizás por eso ayer en la Gobernación se había iniciado un análisis voto por voto de los bonaerenses y se comenzaban a analizar posibles "medidas".

          
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