24 de Septiembre de 2001  
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 Séptimo Día
Alfonsín dijo que no votará nuevos recortes salariales
EN BERISSO Y ENSENADA

En plena campaña electoral, el ex Presidente aseguró que no votará nuevos ajustes que signifiquen achicamientos de sueldos a estatales y jubilados.
Raúl Alfonsín, envuelto en ropaje de candidato, convocó a los radicales y aliancistas a protagonizar una "pelea cultural" contra un adversario al que definió como "neoliberalismo" y a reestructurar el Estado para que deje de ser "debilucho" y le ponga límites y condiciones al libre mercado. El ex Presidente de la Nación dedicó íntegramente la jornada de ayer a hacer campaña en Berisso y Ensenada; fiel a su estilo no dejó de cumplir con visitas que repite en cada paso por esas ciudades vecinas así como también aprovechó la ocasión para dejarle en claro a la dirigencia local de su propio partido que no está dispuesto a ser un hipercrítico con el gobierno de Fernando de la Rúa pero que tampoco está sujeto a "no criticar todo lo que sea necesario".
En las largas intervenciones frente a sus correligionarios, Alfonsín ignoró a los adversarios, reiteró la necesidad de buscar la unión nacional con "un acuerdo de 10 puntos básicos que se conviertan en políticas de Estado"; además sólo dejó caer dos promesas, en las que incluyó a su compañera de fórmula, Diana Conti, "jamás, jamás, vamos a votar (en el Senado de la Nación) ningún ajuste que signifique reducciones de salarios para los empleados públicos y jubilados" y que "no vamos a aplaudir lo que no nos guste, así como vamos a criticar lo que no nos guste".
El candidato radical y su compañera de fórmula participaron ayer de dos actos y de reuniones con miembros de las colectividades extranjeras y desocupados de YPF. A pesar del apoyo y muestras de afectos, la convocatoria partidaria estuvo al tono de la crisis que atraviesa la política porque no resultó multitudinaria aun cuando la movida la encabezara el propio Alfonsín.
Sonriente, paciente con los correligionarios -identificó a muchos por su nombre y apellido-, así como molesto con los periodistas, Alfonsín cumplió con uno de sus ritos histórico. Su visita a Berisso empieza por la casa de Marcelo Bassani adonde toma un café y recibe afecto y respeto. Luego hay tiempo para salir a conversar con los correligionarios.

SIN NOMBRES PROPIOS
Con algunas diferencias, entre uno y otro discurso, Alfonsín dejó en claro cuáles son los objetivos que se plantea establecer durante la actual campaña electoral y cuáles serán las barreras que no piensa atravesar.
Con apenas un par de promesas de gestión, el ex Presidente enfocó sus intervenciones hacia los siguientes puntos:
* Jamás menciona el nombre del presidente De la Rúa -seguramente para evitar el pronunciamiento del público- y antes de dar una opinión del gobierno nacional relata cómo "un tobogán continuo del neoliberalismo hace desfilar el país hacia la pobreza". Instala ese punto de inflexión desde la gestión de Alfredo Martínez de Hoz hasta nuestros días y plantea que "cómo vamos a echarle la culpa a un año y medio de gestión" si los logros no son suficientes. Reconoce como gestión de gobierno que las instituciones de la República están en marcha.
* Convocó a una "batalla cultural" contra el neoliberalismo para reconquistar "la movilidad social, la solidaridad" y el progreso y aseguró que "los que aflojamos estamos muertos".
* Hizo una defensa de la política y de los políticos -"claro que estamos desprestigiados y que hay cosas para hacer para achicar los gastos"-, pero advirtió que los "neoliberales quieren más poder que la democracia misma".
* Planteó que hay que votar porque "no tenemos que dejar que nadie elija por nosotros".
* Hizo hincapié un discurso progresista que apunta a "fortalecer el Estado para poner condiciones al libre mercado".
* Se autoasigna haber sido el primero en plantear "la reprogramación de los pagos de la deuda externa" y en señalar que "no se puede seguir de ajuste en ajuste porque es el círculo vicioso de la pobreza".
Antes de salir de los límites de Ensenada y luego de haber cautivado a un auditorio radical, Alfonsín cumplió con otra visita personal. Pasar por la casa de los Marelli y saludar a Mirta, la madre del senador provincial ensenadense.

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