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| Aporte platense a la muestra de Ana Frank |
"Ana Frank, una historia vigente", es el título de la excelente muestra montada en Holanda y que, como parte de su periplo por las grandes ciudades de todo el mundo, ha llegado a La Plata. Y ese título no miente. Montada en módulos diferenciados pero unidos por la biografía de Ana Frank, constituye un fresco sobre la historia del hombre en uno de sus segmentos más trágicos y también, una conmovedora denuncia desde el padecimiento de esa adolescente brillante, en contra del racismo, los totalitarismos que siempre los han apañado y exacerbado, los actos criminales cometidos por los Estados, el aniquilamiento de los sueños y la esperanza de aquella niña que con lucidez redactó su diario. Allí, en el Pasaje Dardo Rocha, está su vida. Desde su nacimiento en Alemania a su muerte por tifus y hambre en el campo de concentración de Bergen-Belsen en marzo de 1945. Tenía 15 años. Dos meses después de su muerte, las tropas aliadas liberaron ese campo de concentración, encontrando muy pocos sobrevivientes. Sin embargo, como lo demuestra la exposición, Ana Frank no murió o mejor dicho, no pudieron eliminarla de la memoria colectiva de los pueblos. Porque desde las hojas manuscritas del diario personal que redactó en sus años de absurdo encierro, la pequeña Ana sigue hablándonos. Y a todos. Con su voz adolescente. Tejiendo proyectos que la locura integrista y el sadismo de los hombres le impidieron concretar. Sueños de pájaro enjaulado, se aferró a su canto que aún trasciende a toda reja.
La tragedia la perpetuó adolescente. Así se la conoce y así recorre el
mundo con su cara iluminada por su ancha sonrisa, y los jóvenes del mundo
la consideran una de ellos. Precisamente un puñado de platenses, alumnos
de la Facultad de Bellas Artes orientados por la profesora Cristina Terzaghi,
realizaron dos murales que cuelgan desde el piso alto del Pasaje junto
a la muestra de Ana Frank. "Del número al nombre", se llama la obra realizada
por Anabel Suñé, Guillermina Valent, Martín Musarra, Francisco Carranza,
Leonel Fernández Pinola y Sebastián Acerbi. En el texto que acompañó a
la obra explicaron que "las experiencias artísticas son muy importantes
en el desarrollo de los pueblos. Tanto para el que las realiza como para
quienes la gozan. Rescatar la mirada de aquellas personas que por distintas
razones no van a museos y galerías, es una de las propuestas del arte
público. Esta es una realización colectiva e integradora, cuya propuesta
es recuperar la memoria, la historia y la identidad. Es difícil abordar
el tema del Holocausto en sólo unos metros cuadrados, pero lo que sentimos
luego de informarnos sobre el tema, lo dicen nuestras imágenes".
La obra de los alumnos de la facultad de Bellas Artes de La Plata fue realizada en abril de este año en un día de convivencia en la diversidad cultural. La obra, compuesta de dos pinturas, recorrió el país con la muestra de Ana Frank y así llegó a nuestra ciudad. La muestra puede ser visitada en el Pasaje, 50 entre 6 y 7, hasta el 5 de octubre de lunes a viernes de 9 a 20, sábados de 11 a 21 y domingos de 14 a 21, con entrada libre y gratuita.
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