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| Lidia Burry ya canjeó más de 100 armas a jóvenes marginales |
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| Lidia Burry. Impuso un sistema
de cange de armas y ya recuperó ciento cuatro |
Lidia Ortíz de Burry tiene 76 años y afirma haber inventado un nuevo empleo. "Tengo tres o cuatro chicos que me traen armas de algunos barrios, la mayoría de El Paligüe, yo les doy la plata y ellos se la llevan a los que las tenían y les cobran una comisión. Es un canje y ya recuperé ciento cuatro", afirmó ayer a este diario, mostrando "las bajas efectuadas por la señora de Burry", según las planillas de la Departamental La Plata de Policía. Pistolas, revólveres, rifles y escopetas que incluyen una Browning 6.35, dos Smith & Wesson calibre 32 y uno 38, muchos sin marca y la mayoría calibre 22. Esposa de un reconocido neurocirujano, madre de 6 hijos, con 16 nietos, Lidia Burry, como se la conoce, puso en práctica este sistema de canje el 29 de mayo del año pasado, cuando le compró a un adolescente de 17 años un revólver 22 marca Dallas. Comprometida fuertemente en tareas solidarias desde hace unos cinco años, ayuda personalmente a comedores de la periferia platense con alimentos que recoge en comercios. Todo sola, sin ayudantes ni colaboradores. Llevando cajones con verduras diariamente, ingresando en asentamientos, conoció otra realidad. La violencia. "Si hay delitos es porque hay armas", se dijo el año pasado. "Entonces hay que rescatarlas". Perseverante, de hablar pausado que disimula su fuerte carácter y decisión, convenció al adolescente dándole ropa, alimentos y una beca de 30 pesos mensuales. En una nota publicada en EL DIA, el pasado 26 de junio, reconocía que su tarea solitaria, con mucho de Quijote y hasta de angélico, era "una gota en el desierto. Pero si hubiera otro puñadito de gente que hiciera lo mismo en otras villas, como en Los Hornos, Ringuelet, Tolosa y toda esa zona que yo no abarco, podríamos cambiar en algo esta realidad dolorosa. Hay muchas armas en las villas y los chicos, hasta ahora, sólo me han pedido trabajo". A los pocos días se le aparecieron en el asentamiento que visitaba otros tres adolescentes. Les pagó las armas que le entregaron y se los llevó a pintar a su propia casa. "Cumplieron perfectamente. Pero era una changa. Yo no estoy en condiciones de darles trabajo. Tampoco voy a poder seguir pagando de mi bolsillo las armas que me dan. Por ahora hago lo que puedo".
PELEANDO POR ALIMENTOS Y realmente hace más de lo que puede. "La gente tiene hambre. Quiere comida", decía ayer entre lágrimas. "Yo agradezco los premios, las medallas, el reconocimiento. Pero hubiera preferido que me dieran comida para dar a la gente. A veces me parece que no se dan cuenta que la gente tiene hambre y no tiene que comer". Ayer mantuvo una pelea a los gritos porque quiso rescatar de un tacho que tiraban, quesos con fecha vencida. Y perdió. Abre su cartera y saca dos certificados. Uno de la cátedra de Toxicología y Química Legal de la UNLP en donde aseguran que "harán análisis periódicos de productos perecederos próximos a su fecha de vencimiento que puedan someterse a tratamientos térmicas y que sean donados por la señora Lidia Ortíz de Burry con el fin de utilizarlos en comedores comunitarios". El otro está dirigido al gerente de uno de los hipermercados por el director de Control Sanitario de la Municipalidad, autorizando la donación de productos no perecederos que se descarten para su venta a causa de sus envases averiados" y asimismo, "las verduras y frutas que se retiran de las góndolas por no ser aptas para la venta por defectos de presentación". Entonces pide que "me den los supermercados ese material para que yo pueda entregarlo. Los quesos deben cortarse y cocinarse y listo. Pueden consumirse. Me lo dijeron ellos que hacen los análisis. Y no me los dan. No es justo que se tire comida", reclama. Desde hace años recoge la verdura que no va a la venta y la lleva a los comedores para que la selecciones y lo que esté bien, lo consuman. Desde esa época pelea para que también le den los productos que estén por vencer y sean retirados de las góndolas. Esa es su pelea actual y es muy posible, conociéndola, que la ganará.
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