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| Mariela Antoniska, Vanina Oneto,
Mariné Russo y Natalí Doreski, en un momento de distensión
en el balcón de su departamento, del Mounts Bay Apartment Hotel.
Las argentinas son temidas y envidiadas |
PERTH, Australia.- Las impresionantes actuaciones de Las Leonas en lo que va de este Mundial, el virtuosismo de varias de sus jugadores y fundamentalmente ese espíritu de lucha y sacrificio colectivo que tienen, las han puesto en un nivel de envidia y temor por parte de todos sus rivales, al punto de que la mayoría prefiere evitar cruzarse en el camino del equipo de Sergio Vigil. Esto quedó graficado en el nivel de consideración que tienen todas las jugadoras y los entrenadores de las selecciones de este Mundial. Y el más enérgico fue el excéntrico técnico holandés, Marc Lammers, ese mismo que en su obsesión por mejorar el rendimiento de su equipo le instaló audífonos a sus jugadoras. Dijo el entrenador de otro de los equipos candidatos: "Vengo pensando partido a partido. Pero claro que no dejo de mirar a mis potenciales rivales. Y no tengo dudas de que Argentina es el mejor conjunto de este Mundial y no quisiera jugar en su contra. Funciona muy bien como equipo, más allá de sus individualidades. Y está un escalón por encima de nosotros y del resto de los equipos." Pero no sólo al equipo de Las Leonas le temen los demás participantes del Mundial. La habilidad de Luciana Aymar, la calidad en todos los sectores del campo de Cecilia Rognoni y la notable aparición goleadora de Soledad García despiertan admiración y temor por parte de quienes las tienen en el camino o de quienes las pueden llegar a sufrir. Las Leonas están entre las mejores del mundo. Y aún entre sus pares, generan esa sensación que sólo pueden generar los grandes equipos.
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