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| El debate sobre planificación familiar levanta temperatura |
Hay un proyecto provincial a punto de aprobarse. Católicos marchan hoy en La Plata oponiéndose
María Luján (31) tiene cinco hijos y espera el sexto. Sentada en la sala de espera de la salita de Villa Elvira cuenta que viven con 150 pesos mensuales de un plan Jefes de Hogar en una casita chiquita, "con cocina de material y cuarto de madera. Allí dormimos los siete que seremos ocho en dos meses". Cuando se le pregunta por qué tiene tantos hijos responde rápido, "porque el doctor no tiene pastillas", y se ríe cuando agrega con resignación, "mi marido no es de cuidarse. No le gusta y vienen los chicos". El doctor es Ricardo Candau, ginecólogo que vive en el barrio y que desde hace años atiende a las mujeres de una vasta zona, con bolsones de pobreza enormes y que no sólo no tiene píldoras sino que, de tener, no las podría entregar. Candau cuenta que "la casi totalidad de las mujeres que vienen a la salita tienen de tres hijos para arriba y las que son adolescentes y comienzan con maternidades tempranas son las futuras multíparas. No planifican la familia. En realidad, no pueden. Por desconocimiento o porque no tienen plata para comprar un anticonceptivo, algo que es común que hagan las mujeres de otros sectores sociales. Las píldoras saltaron de 5 o 6 pesos a 25. La mayoría de las que vienen aquí viven ellas y sus familias con 150 pesos mensuales y mandando los chicos a los comedores. El desconocimiento que tienen es muy grande. Por eso me interesa la ley, que es amplia y fundamentalmente voluntaria. No se le impone a nadie que tome anticonceptivos. Se le da acceso a los que quieren, necesitan y no pueden". En esa salita, de 2.300 embarazadas atendidas el año pasado, el 36% contaba entre 15 y 19 años y un 2%, de 12 a 14. En todo el país, las madres entre 15 y 19 años representan sólo el 15% y las menores de 15, el 0,5%. Un estudio realizado en todas las salitas municipales sobre las madres bajo programa dio como media un 26% de adolescentes. Números equiparables a provincias más pobres carentes de la infraestructura sanitaria de una ciudad que orgullosa de sus establecimientos de excelencia médica. Esa es la realidad. Para darle una respuesta se consensuó en la Provincia de Buenos un proyecto de ley, similar a la ley nacional aprobada en octubre, que estipula la información sobre todos los métodos anticonceptivos sin excepción, incluyendo los naturales y la provisión gratuita de los mismos en los establecimientos públicos de salud, previa prescripción médica y para aquellas personas que libremente los soliciten. Se exceptúa a los anticonceptivos calificados como abortivos por algunos sectores, como el DIU y la píldora del día después. Este programa se entrelaza con la educación sexual. Un informe brindado esta semana por Naciones Unidas asegura que "educar a las niñas y mejorar el acceso de las mujeres a la planificación familiar y otros servicios de salud sexual son cruciales para combatir la pobreza" y destaca los avances en ese sentido producidos en Brasil, México entre otras naciones. De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), una de las mayores diferencias entre los pobres y ricos del mundo se da en el área de salud reproductiva, lo cual da a las mujeres pobres y sus familias pocas oportunidades de salir de la pobreza. El informe cita la diferencia existente entre la alta natalidad de las poblaciones pobres y la baja entre los de altos ingresos.
No obstante el consenso logrado, no todos están de acuerdo. Hay voces
de protesta de uno y de otro lado. Hoy a mediodía, movimientos católicos
manifestarán en su contra, pese a que el proyecto no impone nada a nadie,
sino que subraya que deberán respetarse creencias. Y también desde el
otro sector se critica la ley por "blanda" al acceder descartar el DIU
y la píldora del día después. Mientras el debate continúa, la realidad
sigue conmoviendo a los argentinos mostrando a madres precoces y multíparas
en las salas de los hospitales tucumanos y sin ir tan lejos, aquí en La
Plata, a madres con 5 hijos y esperando el sexto, viviendo con 150 pesos
mensuales. Esta realidad, sigue sin respuesta.
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