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| Carlotto: "Es un ataque de bárbaros que no quieren que haya democracia ni memoria" |
Un duro y extendido rechazo al atentado cometido en la madrugada de Navidad contra una exposición sobre desaparecidos y derechos humanos que estaba instalada en la República de los Niños se realizó ayer en la municipalidad de La Plata, con un acto del que participaron el intendente Julio Alak, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y la esposa del gobernador Solá, Teresa Fernández González. La agresión fue realizada por "bárbaros que no quieren que haya democracia", dijo Carlotto. "Pienso que el interés de esta gente, de estos bárbaros, es amedrentarnos, que no se exponga, que no se sepa la historia, que perdamos la memoria", agregó.
En el Salón Dorado municipal se dieron cita, además de funcionarios municipales,
concejales platenses de todas las bancadas, delegaciones de Madres y Abuelas
de Plaza de Mayo y dirigentes de distintos partidos políticos.
La agresión, como se informó en la edición de ayer, se produjo en la madrugada Navidad, cuando un grupo de personas rompió un vitreaux y pudo ingresar al edificio de la Legislatura de la República de los Niños, en la que se exponían, en paneles, fotografías de desaparecidos -de los chicos que aún buscan las Abuelas y de sus padres- e informaciones sobre derechos del Niño. Carlotto, quien además preside la Comisión Provincial de la Memoria, aseguró ayer que "no sé quiénes son (sobre los autores del atentado) pero supongo que estos ataques vienen de un sólo lado: de quienes no quieren que tengamos democracia en nuestro país". Y agregó que "son ataques que se están repitiendo en forma muy sugestiva". "Las Abuelas tenemos una presencia permanente en la denuncia, en la inclaudicable lucha de encontrar a nuestros nietos, tratando de que la Justicia se implemente realmente, en devolverle a los chicos, que hoy son hombres y mujeres, sus derechos a que nos conozcan y a conocerlos", añadió. Agregó que "lo hacemos de una manera pacífica y tenemos un consenso muy grande en la sociedad, y quizá eso, ese tipo de trabajo, esta modalidad respetuosa, moleste a quienes están queriendo que la historia no se cuente". Por su parte, el intendente Alak emitió ayer un comunicado en el que repudió "enérgicamente este hecho irracional y cobarde, que no produce en la sociedad otra cosa que indignación y un fuerte rechazo". Tras reiterar un "total repudio" al ataque "que nos ha conmocionado", Alak destacó que ése no fue un hecho aislado y que se vincula con otras agresiones en el pasado reciente, como el atentado -en setiembre- a la casa de Carlotto y la granada depositada en el colegio Max Nordau. El jefe comunal anunció que la muestra se reconstruirá y que con el apoyo de Abuelas de Plaza de Mayo se darán charlas y clases para alumnos para que conozcan lo que ocurrió durante la última dictadura militar.
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