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| Dudas e indignación entre los científicos del mundo |
El primer nacimiento en la historia de un bebé por clonación, anunciado por la secta de los raelianos, suscita escepticismo e indignación en la comunidad médica y científica internacional, sobre todo por los riesgos que implica el experimento para el niño. Los científicos desafían a la científica francesa y dirigente de la secta de los raelianos, Brigitte Boisselier, que reveló el jueves por la noche el nacimiento de un bebé clonado, a probar sus afirmaciones reproduciendo el mensaje genético del bebé y el del adulto del que proviene el clon.
Incluso el ginecólogo italiano Severino Antinori, que anunció para enero
de 2003 el nacimiento de un bebé clonado, no se lo cree.
Jacques Montaigut, especialista en reproducción, y miembro del Comité Nacional Francés de Etica, se manifestó "indignado" por este "anuncio dudoso" y por esta "carrera fantástica hacia la inmortalidad, los bancos de órganos y los negocios". "Hay que encontrar una ocasión para prohibir a nivel mundial la clonación reproductiva. Los derechos humanos están implicados", estimó, denunciando los "riesgos inadmisibles para el bebé". "Nos encontramos verdaderamente en el absurdo y el escándalo", opinó, por su parte, el especialista en genética Axel Kahn. Además hay que tener en cuenta la dificultad de la técnica, cuyas oportunidades de triunfar son muy débiles actualmente, -solamente hay un 1% de éxito en los animales, entre los que la clonación es más sencilla-, según el profesor Kahn. Los científicos han advertido varias veces de los múltiples peligros que amenazan a los clones: anomalías del corazón, de los pulmones, del sistema inmunitario, del hígado, obesidad, muertes frecuentes antes o justo después del nacimiento, cánceres, envejecimiento prematuro y artritis, como actualmente sufre la oveja clonada Dolly.
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