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| Fuerte polémica por la supuesta contaminación de una mina de oro |
Un proyecto minero en Esquel a través del cual se procesaría oro con cianuro ha motivado una fuerte oposición en un sector de la población que teme la contaminación de las aguas y quienes defienden el proyecto por la posibilidad de desarrollo económico que aportaría a la región y los puestos de trabajo. Ayer el ministro de la Producción, Aníbal Fernández, relativizó los efectos negativos que pueda tener la utilización del cianuro en el procesamiento del oro en el proyecto de El Desquite en Esquel. En tanto, el intendente de esa ciudad, Rafael Williams, y el gobernador de Chubut, José Luis Lizurume, coincidieron en que en la oposición al proyecto de un sector de la ciudadanía se mezclan preocupación por posible contaminación pero también existen otros con intereses. Tanto, Fernández, como Lizurume y Williams coincidieron en defender el proyecto de la minera El Desquite, que desarrolla la canadiense Meridian Gold, al que un sector de la población de Esquel se opone argumentando temores por la utilización de cianuro para el procesamiento del oro y los efectos negativos sobre las napas del agua. Fernández, aseguró que hay que "en el caso de Meridian Gold lo que se ha logrado es hacer un mal marketing del negocio. El trabajo que está haciendo es pocas veces visto en el mundo, porque lo que se discute es lo que se llama en términos minería la cola del cianuro, que es un subproducto que se obtiene y que también se puede comercializar, sin embargo no se está dando en este caso". La empresa canadiense Meridian Gold comprometió una inversión de 100 millones de dólares para el desarrollo de la mina El Desquite, a 27 kilómetros de Esquel, y promete 300 empleos directos para pobladores de esa localidad, pero grupos ecologistas se oponen argumentando probable contaminación ambiental por el cianuro que se emplea para la extracción del oro. El ministro recordó que están a la firma del presidente -Eduardo Duhalde- el reconocimiento "a los 20 negocios -mineros- que ya estaban establecidos, y el de Meridian Gold es uno de los casos". Al respecto dio la seguridad de que "aquel negocio que fue contratado de una determinada manera sigue teniendo las mismas cualidades con las que se contrató". A su turno, el gobernador Lizurume, recordó que en la mina de oro que se explota en Atacama, Chile, y en la de Cerro Vanguardia en provincia de Santa Cruz, se emplean métodos para el procesamiento del oro con cianuro, pero con tecnología menos avanzada a la desarrollada por Meridian Gold para El Desquite y dijo que el tema del cianuro "depende de los controles y exigencias de los gobernantes". "Yo sería zonzo sí como habitante de Esquel, que lo soy, no exigiera todos los recaudos, pero en todo caso debiera establecerse cuáles son los controles, participación ciudadana y no fijar una antinomia mina si o mina no", agregó el mandatario provincial. Esta antinomia a su criterio "conspira con la aspiración de los chubutenses de ser una provincia minera y haber adherido a la Ley Nacional de Minería". Lizurume destacó que la Dirección Provincial de Protección ambiental analiza el proyecto y sus implicancias, "y no obstante ser una responsabilidad de gobierno dar garantía jurídica a los inversores, sí acá alguno de los posibles riesgos no está cubierto, el proyecto no va a prosperar". En tanto el intendente de Esquel, Rafael Wiliams, señaló que "es muy difícil de definir" la postura de la mayoría de los habitantes, respecto de la instalación de esta mina, "porque lo que se hizo fue una campaña de intimidación, de miedo, hablando de cianuro como si fuera la bomba atómica. Y estas cosas son peligrosas". La empresa canadiense tiene varios desafíos por delante, deberá pasar por un plebiscito no vinculante, y lograr además consenso en la audiencia pública convocada para el 29 de marzo.
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