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| Siguen en los barrios las movilizaciones por la inseguridad |
Habitantes de City Bell volvieron a movilizarse ayer por la ola de inseguridad que castiga a esa zona y a toda la Ciudad. Y de esa forma concretaron una nueva demostración de inquietud y preocupación, igual a las que se produjeron estos días en otros barrios de La Plata. Unos cincuenta vecinos se reunieron con la cúpula de la seccional policial de la zona y utilizaron como escenario la vereda de una casa particular, donde días atrás hubo una violenta toma de rehenes para cometer un asalto. El reclamo más fuerte fue el de "una mayor presencia de patrulleros", lo que recibió como toda respuesta la "imposibilidad de llevarlo a cabo por el escaso personal que tiene la dependencia". La reunión de ayer se hizo en 21 y 454, donde los vecinos se han organizado para tratar de cuidarse entre ellos, una práctica que tiende a expandirse en casi todos los barrios de La Plata. "Ya tenemos miedo de salir hasta para sacar la basura", comentó una vecina que recientemente fue víctima de un hecho que conmovió a esta zona de City Bell. "Mi esposo salió para guardar el auto y lo encañonaron cuatro personas que se metieron en casa, nos encerraron en el baño y se llevaron todo, además de tomarse el tiempo para comer y tomar algo", agregó la anfitriona del encuentro. Los vecinos que se concentraron ayer en esa esquina aprovecharon para reclamar y quejarse cara a cara ante los subcomisarios de la seccional 10ma., Gustavo Galván y Pedro Djurasek. También tomó nota de los planteos el presidente del Foro Vecinal de City Bell, Héctor Agnone. En este último tiempo, los episodios delictivos en esta zona de City Bell fueron en aumento. "Nosotros les pedimos mayor presencia policial. Antes, cuando estaba la caballería nos sentíamos más seguros, pero ahora esto es tierra de nadie. Sabemos que no tienen demasiado personal, ni tampoco los patrulleros suficientes, pero algo se debe hacer, porque un día de estos van a matar a alguien", dijo un vecino ante las autoridades policiales. Como el resto de la gente, y ante el creciente temor en el barrio, pidió que su nombre no fuera publicado.
"NO DAMOS ABASTO" "Entendemos todas las críticas que nos hacen y el fastidio que tienen todos por la situación, pero la verdad es que no damos abasto. Para cumplir con todo lo que es City Bell, necesitamos 10 móviles y 30 hombres. Hoy por hoy, tenemos entre cinco patrulleros y seis efectivos por guardia", les dijeron los funcionarios policiales. "Lamentablemente, la orden que tenemos es disponer los patrulleros en las zonas denominadas 'calientes' y entonces se producen los robos en otros sectores, como sucede en esta zona", afirmó el subcomisario Galván. Además, los vecinos denunciaron que el ministerio de Seguridad le quitó un patrullero a la dependencia policial de City Bell que arreglaron ellos con su propio dinero. "Como nos faltaban dos mil pesos para cubrir el gasto de las seis unidades, el Ministerio resolvió enviar uno de los patrulleros a otra comisaría y dejó a esta zona solamente con cinco. Por eso, estamos todos indignados, porque quienes deben brindarnos seguridad no lo hacen", señaló Héctor Agnone.
RECLAMO AL MUNICIPIO Pero la queja no sólo se orientó contra la Policía. Los habitantes de este sector de City Bell también hicieron hincapié en la falta de iluminación de las calles: "Hace un mes atrás fui a 20 y 50 y pedí que nos pusieran algunas luminarias porque de noche esto es una boca de lobo, pero todavía lo estamos esperando, se tiran la pelota con Edelap. Mientras tanto, los ladrones actúan como si nada, porque este barrio es una 'invitación' para ellos, no hay presencia policial, ni tampoco iluminación", denunciaron. La reunión de ayer se sumó a la que se realizó en la noche del viernes en La Granja, donde hubo más de sesenta vecinos para plantear su preocupación por la inseguridad que avanza en 520 de 131 a 143. Allí los vecinos están dispuestos a organizarse para armar redes de protección como las que ya funcionan en otras zonas de la Ciudad. Las redes de seguridad vecinal funcionan con el rol activo de los vecinos, estableciendo códigos y reglas propias para que el barrio esté más vigilado. En general se arma una cadena telefónica para alertar sobre cualquier episodio sospechoso y se intercambian información para estar atentos al menor movimiento extraño.
BARRIO POR BARRIO En las últimas semanas, como el diario viene reflejando, en distintos barrios se han producido movilizaciones similares. No son sólo actos de protesta sino reuniones en las que se buscan alternativas y se trasladan inquietudes a la Policía en la búsqueda de soluciones. En todos los casos, los vecinos reaccionan a partir de una fuerte sensación de desprotección. En las reuniones se percibe un clima de temor, al punto de que muchos de los participantes no quieren ser fotografiados ni identificados en el diario por miedo a represalias. El principal reclamo -como se dijo- pasa por una mayor presencia policial y un patrullaje más activo. También se plantean -tanto en La Granja como en City Bell, para citar los últimos casos- reclamos contra el municipio por las deficiencias del alumbrado público. Muchos vecinos también señalan la necesidad de reclamar ante la Justicia por la llamada "puerta giratoria", que hace que muchos delincuentes entren y salgan con llamativa facilidad.
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