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| Definen la destrucción de sus misiles |
BAGDAD, Irak.- Irak estaba estudiando ayer su respuesta a la exigencia de los inspectores de desarme de las Naciones Unidas para que empiece a destruir sus misiles Al Samud 2 a partir del primero de marzo sin que los estadounidenses se inmiscuyan en la cuestión, mientras Washington insistía en que es hora de actuar considerando que esa destrucción es insuficiente. El mensaje del jefe de los inspectores en desarme de la ONU, Hans Blix, "se está estudiando y examinando seriamente y esperamos resolver este asunto sin intervención norteamericana o británica", declaró el director general del organismo de control del desarme iraquí, el general Hosam Mohamed Amín. Bagdad quiere encontrar una solución que escape a "las intenciones maléficas", reiteró el general Amín durante una conferencia de prensa en Bagdad, en la que añadió que Irak está estudiando "de manera profunda, global y seria" la misiva de Blix. "La destrucción de esos misiles afectará a nuestras capacidades militares, pero no de forma total", dijo. Los misiles Al Samud 2 "no constituyen más que una parte de nuestras capacidades defensivas y esas capacidades son bastante grandes", añadió el general Amín. Hans Blix, jefe de la Comisión de Vigilancia, Verificación e Inspección de la ONU (UNMOVIC), dio de plazo hasta el primero de marzo a los iraquíes para que empiecen a destruir todos sus misiles de tipo Al Samud 2, cuyo alcance supera los 150 kilómetros autorizados por las resoluciones de las Naciones Unidas. En una entrevista publicada ayer por el semanario estadounidense Time, Blix afirmó que Irak perdió su credibilidad en relación con el proceso de desarme, pero solamente el Consejo de Seguridad de la ONU puede decidir cuándo finalizar las inspecciones. "Por supuesto que no tienen credibilidad. Si tenían alguna, ciertamente la perdieron en 1991," dijo. Equipos de expertos en balística de la UNMOVIC visitaron varios lugares donde se fabricaban misiles Al Samud 2, declaró en Bagdad el portavoz de los inspectores, Hiro Ueki. Antes de la respuesta de Bagdad, el secretario general de la ONU Kofi Annan se declaró convencido de que Irak destruirá sus Al Samud 2. "Si Irak se niega a destruir esos misiles, entonces el Consejo de Seguridad se verá obligado a adoptar una resolución", advirtió. Pero para el presidente estadounidense, George W. Bush, el hecho de que Bagdad destruya esos misiles es "insuficiente". "Si Irak decide destruir las armas de largo alcance, eso es sólo la punta del iceberg. Mi pregunta es: ¿Por qué no destruyen todas las armas, las armas ilegales?", dijo Bush en su rancho de Crawford (Texas).
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