El Día - Página Principal La Ciudad 
10 de Marzo de 2003
 Secciones

 La Ciudad

 El País

 El Mundo

 Economía

 Deportes

 Policiales

 Espectáculos

 Opinión

 Hace años...
Volver a los titulares
La inseguridad también jaquea los campos

Como si fuera poco con el costado económico de la crisis, los horticultores no escapan al sino de la inseguridad que jaquea actualmente a todos los platenses: "hay constantes robos de todo tipo, desde herramientas hasta vehículos, pasando por cosechas enteras" indica Rivas: "un caso reciente pinta la situación; cansado de los robos, un quintero de Olmos contrató un guardia de seguridad. Una noche, el agente se metió en el maizal porque escuchó ruidos sospechosos, y disparó al aire. Le contestaron, al cuerpo, desde cinco puntos distintos al mismo tiempo".
"Nuestra actividad está condenada si no podemos exportar y la gente no recupera poder adquisitivo real", apuntan desde la Asociación de Productores Hortícolas, donde barajan varias alternativas que, según creen, les permitirían superar la crisis: "queremos crear un parque con plantas de procesado agroindustrial en el predio del Mercado Regional, para poder procesar la materia prima local y sumarle valor agregado en productos tales como salsas, deshidratados o encurtidos. Sería una gestión mixta entre los productores, el Estado y capitales privados".

LA DANZA DE LOS COSTOS
Actualmente, en los alrededores de La Plata pueden verse decenas de invernaderos sin techos, lo que es igual a sin producción. Y se estima que durante 2003 los horticultores platenses tendrían que renovar entre el 70 y el 80 por ciento del polietileno que los recubre.
Un rollo de polietileno de 100 metros cuesta 370 pesos y tiene una vida útil de un año y medio. En nuestra región es común hoy hallar coberturas con tres años de uso. "Se ponen opacas, lo que genera malformaciones en las plantas" explican los productores: "crecen demasiado y se pierde el ritmo de la producción, lo que a su vez desmejora la calidad".
Mil semillas de tomate -que con su mejor rendimiento germinarán en un 85 por ciento- cuestan 140 dólares; una garrafa de un litro con bromuro de metilo -el desinfectante de suelos más común-, 330 dólares; un litro de insecticida para las plagas más comunes, 200 dólares. "No es que no hayamos intentado técnicas alternativas" señala Vázquez, "pero las que se han probado -como desinfectar los suelos con vapor- no han rendido".
"En el mercado el cajón de tomates se vende, como mucho, a 20 pesos, cuando su costo es de 14; el de pimientos, al mismo precio cuando el costo llega a diez" precisa Rivas: "pero es usual que estas hortalizas se vendan por debajo del costo. Los aumentos que el consumidor ve en las góndolas minoristas no llegan a los productores; si vamos a un escenario ideal el cajón de tomates tendría que valer 50 pesos, para ser rentables".
"Acá todo suma y suma gastos" resume Luis Giuliodori: "el insecticida más elemental cuesta 200 dólares el litro, rinde menos de una hectárea y hay que hacer tres aplicaciones; para presentar el producto como merece la gente, el rollo de nylon para envolver cuesta 100 pesos y alcanza para 700 cajones; las cinco mil calcomanías, salen 3 mil pesos. Y cuando se hace la cuenta, estamos vendiendo casi al costo. Algo tiene que cambiar".

Volver a los titulares     Volver a la sección     Volver al comienzo de la noticia
©2008 Diario El Día - La Plata, Buenos Aires, Argentina