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| Restauraron vitrales de un edificio platense intocable |
Uniendo las calles 50 y 51, entre 4 y 5, el Pasaje Rodrigo es una elegante galería comercial estilo europeo a la usanza de tiempos señoriales antes que el estilo estadounidense de los shopping invadiera las grandes ciudades. El Pasaje Rodrigo está atado a la memoria afectiva de los platenses maduros que recuerdan a la Unión Telefónica que funcionaba allí y en los 60, "El Teclado", primera confitería bailable con músicos en vivo de la ciudad a la que concurrían los adolescentes a escuchar grupos de jazz. Su fidelidad a un estilo arquitectónico y la belleza y elegancia de sus líneas hicieron que el Pasaje fuera declarado "edificio intocable" de la ciudad. Por causas que hacen a la historia de crisis que golpean a los argentinos, desde hace 6 años esa bellísima galería permanece cerrada y amenazaba con su deterioro total. Fue entonces que la familia Rodrigo, propietaria de la Galería, emprendió esforzadamente su restauración, comenzando por sus hermosos vitrales, tarea que concluyó hace pocos días.
UN POCO DE HISTORIA El Pasaje fue construido en 1929, sobre un lote de 20 por 60 metros con salida a dos calles, por Basilio Rodrigo, un español que se propuso con este emprendimiento darle a la ciudad su primera galería comercial, suponiendo que por el trazado planteado y la ubicación de su estación de trenes, la ciudad crecería comercialmente en los aledaños de la Diagonal 80. A la inauguración de la galería concurrió el gobernador y en sus locales se fueron sucediendo distintos rubros comerciales, algunos quedando para siempre en la memoria de los platenses, como la Unión Telefónica y "El teclado". Pero el desarrollo comercial ocupó otras zonas de la ciudad y la galería se fue apagando. Hace 6 años la familia Rodrigo la cerró definitivamente. Paradójicamente el convertirla en "edificio intocable" resultó perjudicial para que alguien intentara revivirlo, además de no recibir por ello ningún reconocimiento de otro tipo. Un trabajo realizado por la Fundación CEPA sobre el inmueble, describe la importancia del mismo: "estos edificios tienen un valor cultural muy grande. La posición del Pasaje Rodrigo es estratégica ya que está dentro de las actuales prolongaciones del microcentro comercial y cultural de la ciudad y sobre las manzanas de borde del eje monumental. Aunque estrictamente no es uno de los monumentos del mismo, es sí, uno de los referentes arquitectónicos más importantes de este tipo en la ciudad, condición que por sí sola haría su necesaria preservación". En estos 6 años fue habilitado para muestras pictóricas como el Salón de la Mujer, organizadas por la provincia, luciendo el Pasaje en toda plenitud. Pero lamentablemente, fueron aperturas limitadas.
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