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| Regresaron a sus casas los autoevacuados de Punta Lara |
Los autoevacuados por la crecida del Río de la Plata, cuyo nivel trepó a los 3,25 metros de altura volvieron ayer a sus viviendas y durante la tarde la zona ribereña se calmó porque el cauce bajó precipitadamente a 1,40 metros y se despejaron las posibilidades de nuevas crecidas en las próximas horas que pueda poner en jaque, una vez más, a la población que vive sobre la costa de Punta Lara y Berisso. Varias familias de Boca Cerrada tuvieron que abandonar sus viviendas el martes a la noche porque el agua había ganado terreno e ingresaba a las casas provocando toda clase de daños materiales. El río comenzó a crecer desde una cota de dos metros apenas pasado el mediodía del martes, impulsado por el intenso viento que sopló desde el sur durante toda la jornada. Para cuando dieron las 20, había llegado casi a los tres metros, y entre las 23 y la medianoche del martes llegó a los 3,25 metros. La crecida anegó un amplio sector de Punta Lara, desde Boca Cerrada y el arroyo Las Cañas hacia el norte, y gran parte de Villa Rubén Sito y la Costanera Almirante Brown.
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