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| La seguridad y el valor de la participación comunitaria |
Por MIGUEL CUBEROS (*)
La importancia que ha tenido el desarrollo de la actividad turística en la costa atlántica bonaerense fue acompañada con un eficiente trabajo realizado en materia de seguridad. En principio así lo indican las estadísticas difundidas sobre el Operativo Sol 2003. El ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires produjo un diseño inédito para el operativo que comenzó a perfilarse en octubre del 2002 con jornadas de trabajo que contaron con la activa participación de Foros de Seguridad, intendentes, jefaturas departamentales, entidades intermedias y sectores empresariales de la mayoría de los distritos en jurisdicción del radio operativo de la temporada veraniega. Las sugerencias y aportes de todos los actores sociales permitieron, en la medida de las posibilidades, un esquema de seguridad acorde no sólo al crecimiento récord de visitantes (Pinamar 273% más que en 2002, Partido de la Costa 42% más), sino también a las problemáticas particulares que cada zona de turismo receptivo posee, citando a modo de ejemplo la actividad nocturna en el Partido de la Costa, el énfasis en los accesos de Cariló, torneos de fútbol de verano sin hechos de violencia significativos o fatales como en ediciones anteriores, e inclusive la demanda de atención y servicio a turistas extranjeros, para lo cual fue creada la primera Oficina de Seguridad Turística Extranjera en Mar del Plata con personal policial bilingüe y capacitado tanto para la intervención en un hecho delictivo como en denuncias de pérdida de documentación y la relación con embajadas o consulados. En otro orden, la presencia de recientes egresados de Institutos de Formación Policial custodiando playas y sectores costaneros fue una solicitud generalizada y por tanto fueron asignados 900 jóvenes acompañados de sus instructores policiales. La planificación estratégica y operativa ha incluido dos ejes de acción: la seguridad vial y la seguridad urbana, es decir un viaje seguro y también la estadía en el destino. Por tal motivo se desarrolló durante diciembre de 2002 el curso "seguridad en destinos turísticos de playa" en el Centro de Reentrenamiento de la Jefatura de Dolores para el personal policial con asiento en Pinamar, Villa Gesell y Partido de la Costa. No resulta nada sencillo demostrar cómo la participación comunitaria y el compromiso son de vital importancia a la hora de la lucha contra el delito. Por eso es oportuno destacar que en este Verano-Buenos Aires y en otros ejemplos de vecinos o comunidades organizadas de nuestra provincia, la noción del trabajo en común Comunidad-Policía comienza a dar sus frutos. Y es así como la sociedad gana la calle. Fue así como el veraneante o turista ocupó los espacios públicos y no la delincuencia. En síntesis, el concepto trabajado propuso articular una nueva relación entre fuerzas de seguridad/turistas/prestadores de servicios/comunidad residente, a través de una doble integración: por un lado la participación comunitaria en el diseño y desarrollo de la planificación en la prevención delictiva, con la clara responsabilidad y el rol indelegable del Estado provincial y su policía en ese objetivo; y por otro, posicionando a la institución policial como protagonista de la planificación turística y promotora de los intereses de los residentes y prestadores de servicios. La ansiada finalidad es una mayor satisfacción del visitante o turista, el mayor beneficio de la actividad comercial, productor de servicio local o comunidad residente y mayor calidad y desempeño profesional del personal policial con la consecuente imagen de institución más confiable.
(*)Subsecretario de Relaciones con la Comunidad del ministerio de Seguridad bonaerense
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