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Música
Los conciertos de Festivales Musicales de Buenos Aires
Con la elevada calidad que caracteriza a la institución, Festivales
Musicales de Buenos Aires programó para la temporada 2004 una serie
de conciertos que tendrán como principales animadores a artistas,
conjuntos y solistas argentinos y extranjeros de gran prestigio.
El primero se llevará a cabo en días más (martes 20 de abril, en
el Auditorio de Belgrano) con la actuación del Estudio Coral de
Buenos Aires dirigido por Carlos López Puccio. Será a las 20.30
como el resto de los conciertos y se interpretarán en esta ocasión
creaciones de Elgar, Barber, Chiahara, Lauridsen, Messiaen y Rautavaara.
El 4 de mayo habrá una sesión denominada "Le Paradis d'amour" con
obras de A. Falconieri, G. Gastoldi, P. Certon, C. de Sermisy por
el conjunto "Doulce Momoire" dirigido por Denis Raisin-Dadre y los
bailarines Bruna Goldoni y Marco Bendoni. Tendrá lugar en el Teatro
Avenida, mientras que en el Auditorio de Belgrano se llevará a cabo
el tercer encuentro del ciclo con la actuación del Cuarteto Chilingirian,
de Londres, en obras de Mozart, Dvorák, Komitas-Aslamasian, el 27
de mayo. El Teatro Colón será sede del cuarto concierto esta vez
con la participación de la Orquesta de Cámara de Chile con dirección
de Fernando Rosas con Zhu Xiao-Mei como pianista. Obras de Haendel,
J.S.Bach (Concierto en Re menor) y Mozart (Sinfonía Nº 29 y Concierto
en La mayor K.488). Viernes 25 de junio. Otras vez el Teatro Avenida
será hábitat de Festivales para la actuación el 28 de junio de "The
Romantic Chamber Group of London" con Emma Kirkby (soprano) como
solista. Obras de Haydn, Beethoven, Bach, Ireland. En el Teatro
Colón habrá de presentarse la Camerata Bariloche y el Grupo de canto
coral con dirección de Mario Videla en "Juditha Triumphans", oratorio
para solitas coro y orquesta de Antonio Vivaldi con las voces de
Bernarda Fink, Mónica Capra, Susana Moncayo, Verónica Cangemi y
Elisabeth Canis. Será el 14 de julio. En el Auditorio de Belgrano
(jueves 19 de agosto) se presentará Festival Strings Lucerne con
la dirección de Achim Fiedler en obras C.Ph.E. Bach, Mozart, Haselbach,
Jolivet y Honegger. El Teatro Colón albergará los últimos dos conciertos
del ciclo. El 14 de septiembre tocará Alexandre Tharaud (piano)
obras de Bach, Rameau y Ravel y el 20 de octubre, el Orfeón de Buenos
Aires y el Ensamble de la Academia Bach harán "Athalia", oratorio
de Haendel. Dirigirá Mario Videla y cantarán como solistas V. Correa
Dupuy, G. Oddone, M. Oro, P. Pollitzer y V. Torres.
Por Eduardo Giorello
Deshojando ilusiones
Diego Mendoza Peña y Diego Biancotto, integrantes de "La Terraza
Teatro", son Mathyus Vongelver y Boom Gelverbon respectivamente,
dos juglares de la legua, artistas trashumantes que sólo necesitan
un pequeño espacio para levantar la carpa de su circo imaginario,
y montar su espectáculo. Magos, ilusionistas, hipnotizadores, acróbatas,
domadores, mimos, clowns, estos simpáticos y multifacéticos saltimbanquis,
oriundos del "País de Calamuchita", prometen mucho más de lo que
son capaces de hacer, amparados por su picardía, ingenuidad, candor
y desfachatez. Hasta se le animan a Shakespeare sin pudor alguno.
Luego de una extensa gira por Hispanoamérica, esta dupla de versátiles
comediantes, dirigidos por Gustavo Vallejos y vestidos por Analía
Segheza, siguen deshojando ilusiones en la Sala 420 (calle 59 entre
12 y 13), los domingos a las 20.30 hs.
Irene Bianchi
"Jockey Club de La Plata", a 100 de su nacimiento, Néstor Monzón,
La Comuna Ediciones, 2004
El 13 de abril de 1904, en nuestra ciudad, se firmó el acta de fundación
del Jockey Club de la provincia de Buenos Aires, institución destinada
a fomentar las actividades sociales, culturales y deportivas de
la región. Hoy, a 100 años de su creación, el libro escrito por
Néstor Monzón es una crónica fiel de los pormenores y evolución
de una institución que ha dejado huella en todos los platenses.
Allí, en el Jockey, se operaba una metamorfosis social y cultural
única, dando perfil e identidad a una ciudad de La Plata que adquiría
características cosmopolitas muy definidas. Autoridades, políticos,
intelectuales, deportistas y personajes que han guardado una estrecha
vinculación con la entidad están reflejados en estas páginas que
rescatan la historia y memoria ciudadana de La Plata, crónica y
balance de apellidos que dieron fisonomía y lustre a una ciudad
signada por los emprendimientos concretos. La presentación del libro
de la editorial municipal tendrá lugar el viernes próximo, a las
18.30, en la avenida 7 Nº 843, sala Multiespacios del Jockey Club.
Alien, el octavo pasajero
La edición de "Alien, el octavo pasajero" con compaginación definitiva
(¿será realmente la última?) de Ridley Scott constituye un acontecimiento
para los amantes del mejor cine. El inglés Scott, antes de sus reiteradas
mediocridades en Hollywood (entre otras, la bochornosa "La caída
del Halcón Negro" o la insoportable segunda parte de "El silencio
de los inocentes"), supo ser partícipe de máxima responsabilidad
(junto a otros talentosos colaboradores, como el dibujante Giger)
de dos hitos de la ciencia ficción moderna: "Alien I", de 1979,
ahora reeditada con algunas escenas nuevas, y "Blade Runner", de
1982. Parece redundante desmentir el malentendido que todavía circula
entre mucho público desinformado: la ciencia-ficción no es un género
de segunda, sino un género "de primera". Sostener aún aquella confusión
subestimatoria es comparable a desmerecer "Don Quijote", la novela
fundante, por ser, también, una "simple novela de caballería", género
popular hace mucho desaparecido. Valgan las reiteraciones pedagógicas:
mucho de lo que es el presente real está ya contenido con anticipación
de décadas en las mejores expresiones de la ciencia ficción, entre
las que, a las dos mencionadas, hay que sumar "El enigma del otro
mundo", de Carpenter y "Terminator I", de Cameron. El caso del "Matrix
I" está todavía por confirmarse si introduce o no un cambio fundamental
en el modo de concebir el género y hablar de lo que está pasando
y va a pasar de aquí en más.
"Alien, el octavo pasajero" (y sólo ella, no sus tres secuelas)
es una obra importante también porque introduce una nueva iconografía
artística como registro simbólico, metáfora y metonimia, de lo real.
Pero, más que nada, la capacidad traslaticia y figurada de su profundo
y proliferante universo poético tiene que ver con los miedos, fobias,
pesadillas profundas y paranoias constituyentes del imaginario del
norte angloprotestante desarrollado. Así como en las populares novelas
de Stephen King puede percibirse el lado oscuro del sueño norteamericano,
en "Alien, el octavo pasajero" los temores y persecuciones de un
modelo civilizatorio basado en lo tecno-militar, el consumo y la
reproducción financiera, adquieren una claridad sobrecogedora. La
simbolización tiene aquí características metafísicas: el monstruo
nunca de la película -nunca del todo visto- es la personificación
del Mal en estado puro, como la quintaesencia del Auschwitz vendida
como normalidad cotidiana. Y dentro de ello, la presencia de la
culpa, como un destino ineludible por los pecados cometidos según
ese pensamiento de religiosidad puritana y salvaje fundamentalista
que hace posible las atrocidades. Y hay mucho aspectos más, como
el personaje de la teniente Ripley, una sensualísima Sigourney Weaver
que se erige en emblema semifeminista al proponer a la mujer como
único ser capaz de enfrentar y sobrevivir al Mal y al mismo tiempo,
en paradoja, tener sexo con él. Lo que quiero decir es que hay aquí
una película para pasarla bien entre el estremecimiento y la reflexión.
Amílcar Moretti
Andy & Lucas (BMG)
Por estos día acaba de llegar el primer disco compacto del dúo Andy
& Lucas. En unos meses más viajarán a la Argentina para promocionar
su trabajo, en una gira que abarcará asimismo México, Estados Unidos
y Chile. Transformados en suceso en España y en otros países de
Europa este disco debut contiene quince canciones, todas compuestas
por Lucas González Gómez (letra y música), exceptuando "Hasta los
huesos" que es de Ela Ruiz. Muchas de las composiciones delatan
la temática recurrente: el amor y sus alternativas. Lo cierto es
que siempre resulta agradable escuchar a estas voces jóvenes, afinadas
y dueñas de un permanente ritmo. "Son de amores", "Tanto la quería",
"La llama del amor", "Mírame la cara", "Un rinconcito al sur", "Caído
del cielo", "Carta anónima" y "Las manos del mundo" configuran,
entre otras, un repertorio dirigido casi con exclusividad a un público
adolescente que harán de "Andy & Lucas", a no dudarlo, verdaderos
ídolos. Además de las doce instancias que estructuran el registro,
se incluyen tres "bonus tracks". Andy Morales y Lucas González son
amigos desde siempre -se afirma en las gacetillas promocionales-,
los dos son de Cádiz, allá en Andalucía en el Sur de España. Del
mismo barrio junto al mar, del mismo colegio, de la misma clase.
Amantes del Pop y del flamenco (el disco no es otra cosa que una
equilibrada mixtura de ambos), los músicos tomaron sus guitarras
y comenzaron a componer y cantar. Este trabajo ahora editado es
el resultado de dicha inquebrantable amistad. Un suceso que los
ha tomado por sorpresa y habla de la calidad melódica, de la inspiración,
de la solidez de un repertorio que no por transitado no posee total
efectividad. Andy & Lucas preparan sus valijas para viajar hasta
nuestras playas. Mientras los oídos ávidos podrán disfrutar de sus
ocurrencias musicales casi prohibidas para mayores de 20 años.
Eduardo Giorello
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