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| Una ráfaga ofensiva le bastó para el gran festejo |
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COMENTARIO
Por JUAN PABLO COSTA
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| Benjamin Tomaghelli zambulle al
try y La Plata empieza a dar vuelta la historia. Gran victoria
canaria para ilusionarse con un buen torneo. |
La Plata se quedó con un justo y merecido clásico
platense, el primero del 2004. Derrotó a San Luis en La Cumbre por
27 a 8 con un juego tan efectivo como contundente.
El conjunto canario se dio cuenta a tiempo que tenía que atacar
a un elenco marista que mostró fallas en la defensa y poco a poco
fue redondeando un resultado inobjetable. La buena patada del apertura
Benjamín Tomaghelli -marcó 17 puntos-, una defensa que se hizo impasable
(destacándose la tercera líne y el centro Antonio Mazzoni), la conducción
del medio scrum Francisco Albarracín y la seguridad de Gonzalo Sarasqueta
en el fondo fueron los pilares de una victoria ante un rival que
no vencía desde 1999.
APROVECHO LOS ERRORES
El partido arrancó como la gran mayoría de los clásicos: cerrado.
Ninguno arriesgó más de la cuenta y San Luis parecía más sólido
en base a que tenía la pelota y obligaba a La Plata a jugar en su
campo producto de los kicks de José Altube o Sebastián Crispo. Pero
no era incisivo a la hora de atacar ya que solo tuvieron la chance
del try jugando corto con los forwards cerca del ingoal.
Para colmo el apertura local tampoco anduvo derecho y solo pudo
sumar con un penal -marró otro y un drop-. Los canarios esperaron
el momento, sin enloquecer buscaron la manera de quebrar la defensa
marista y en el primer espacio que tuvieron no perdonaron. Line
out a cinco metros del ingoal azulgrana, el maul que se armó y Francisco
Albarracín que abrió para que la línea quede en ventaja numérica
y "Gogo" Sarasqueta apoye debajo de los palos.
Así la visita se agrandó y se volvió a aprovechar de un rival que
salió desesperado a descontar. Benjamín Tomaghelli vio el espacio
por el centro de la cancha y otra vez a cobrar. Pero no fue todo
porque el apertura amarillo sobre el final amplió el marcador con
un penal para poner las cosas 17-3.
ESPERO Y LO LIQUIDO
El segundo tiempo fue más intenso. No era para menos ya que San
Luis debía salir a "matar o morir". La entrada de Agustín Creevy
-Pumita con gran futuro- le aportó mayor agresividad a la tercera
línea pero no fue suficiente para vulnerar una defensa canaria que
presionó en todos los sectores del campo de juego. Los maristas
atacaron a cuenta gotas, con poca profundidad y a los ponchazos
buscaron el try.
La Plata, en tanto, esperó nuevamente y cuando tuvo la chance no
la desperdició. Una gran jugada de "Panchito" Albarracín terminó
en el try de Esteban Meneses para prácticamente liquidar el clásico.
Pero falta más. Un drop de Tomaghelli estiró las ventajas y quedaban
20 minutos para que los maristas intenten la heroica.
Pero las pocas ideas en ataque no se lo permitieron. Si bien le
anularon un try -la TV demostró un claro passforward de Altube para
Notti-, más tarde el tercera línea tuvo revancha y logró descontar
cuando era tarde. La Plata supo cómo jugar el clásico, golpeó en
los momentos justos y volvió a festejar ante San Luis tras casi
cinco años de sequía.
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