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| Un barrio pide auxilio ante la inseguridad pero no cambia nada |
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| Ana María Bustos, vecina de La
Perla. Fué asaltada después de que los vecinos denunciaran
públicamente la inseguridad que agobia a esa zona. |
"No cambió nada. Estamos peor", dice sin vueltas Elena
Tzancoff, una de las muchas vecinas que se ven forzadas a convivir con
el miedo por la ola delictiva que castiga al barrio La Perla de City Bell.
Hace una semana, la mujer y otros habitantes de la zona que fueron entrevistados
por este diario protestaron por el aumento de robos de todo tipo y reclamaron
soluciones urgentes a la Policía. Sin embargo, hasta ahora no han percibido
ningún cambio: no hay detenidos por los hechos denunciados y desde que
hicieron el reclamo público hasta han tenido que sufrir otros actos delictivos.
El problema de la inseguridad se acentuó en los últimos meses y varias
familias que viven en las calles 443, entre 22 y 23, y de la zona del
camino General Belgrano y 424, sufrieron el accionar de delincuentes que
ingresaron a sus casas con el propósito de desmantelarlas. Por lo general,
los ladrones entran a las viviendas aprovechando la ausencia de sus propietarios.
Y, una vez en el interior, se apoderan de dinero y elementos de valor.
La gente del barrio coincide en señalar que una banda de delincuentes,
que estaría integrada por jóvenes menores de 18 años, sería la responsable
de esos ataques. Y que esos mismos adolescentes no serían ajenos a los
saqueos de objetos metálicos, como cobre, bronce y aluminio, que se registran
en la calle y en las casas, ni a los robos a mano armada que ocurren a
plena luz del día.
Aunque estos hechos han generado mucha preocupación, e incluso han derivado
en investigaciones policiales, los autores ni siquiera han sido identificados.
Por lo menos así ocurrió -según la denuncia de los vecinos- en la mayoría
de los casos registrados recientemente.
"ANTES NO PASABA"
"Antes esto no pasaba. Era algo impensado en el barrio. Pero desde hace
tiempo no podés caminar tranquilo por la calle porque los robos empezaron
a ser algo frecuente", contó a este diario un vecino del barrio La Perla
que pidió que su nombre no fuera publicado. Y agregó: "La gente está tan
asustada que ya anda armada".
De acuerdo con el testimonio de las víctimas, los autores de los robos
serían varios menores que actúan en banda y que usan el arroyo Carnaval
como "pasaje de escape", para cruzar hacia el barrio El Rincón y así evitar
un posible enfrentamiento con la Policía.
"La pasarela que está en la calle 23 y que pasa por arriba del arroyo
es la que usa toda la gente y los escolares de día. Pero de noche la usan
los delincuentes", dijo Ana María Bustos, una mujer que vive a pocos metros
de ese lugar donde, el domingo pasado, sufrió un robo a mano armada que
le provocó un gran susto.
"Eran casi las ocho de la noche. Me había bajado de la bicicleta para
cruzar el puente y cuando me quise acordar tenía un chico adelante y otro
atrás. Estaban encapuchados y cuando ví que uno tenía una cuchilla en
la mano empecé a gritar como loca", recuerda Bustos. La mujer habla pausado
y, sin embargo, no transmite tranquilidad. Más bien da la impresión de
alguien que todavía no ha podido recuperarse del susto.
"Uno me sacó la cartera del canasto y salió corriendo con el otro que
tenía un revólver. Mi marido escuchó mis gritos y también empezó a gritar
para pedirle a los vecinos que llamen a la Policía. Después se escucharon
algunos tiros, creo que serían de los mismos ladrones para que nadie los
siguiera", agregó la mujer que no para de mover los brazos cuando recuerda
esa situación cargada de desesperación.
"CUIDENSE ENTRE USTEDES"
Bustos reconoció que enseguida llegaron dos patrulleros. Pero que, sin
embargo, los policías no hicieron nada por detener a los delincuentes.
"Les pedí que vayan a buscarlos, que los ladrones habían salido corriendo.
Pero mientras tanto no paraban de hacerme preguntas: querían saber cómo
me llamaba, cuántos años tenía. Y al final me hicieron una recomendación,
'lo que tienen que hacer es cuidarse entre ustedes', me dijeron y quedé
indignada", aseguró la mujer.
"Todos saben quiénes son los ladrones. Saben los nombres y dónde viven.
Pero nadie se anima a denunciarlos por temor a represalias", aseguró un
hombre que dijo ser uno de los habitantes más antiguos del barrio La Perla.
Y su testimonio coincidió con el de la mayoría de las personas con las
que habló ayer este diario.
Con respecto al robo de metales, los vecinos dijeron que han notado que
los delincuentes, a cualquier hora del día, se dedican a sustraer picaportes,
griferías, bombas de agua y cables de teléfonos, entre otros elementos.
Según dijeron los propios vecinos, esto ocurre porque existiría un mercado
negro de metales en City Bell.
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