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| Boca y River vuelven a cruzar sus destinos |
Chocarán en el torneo y a lo mejor, en la semi de la Libertadores
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| River y Boca siguen festejando triunfos
y en pocos días más se enfrentarán por
el torneo clausura en lo que hoy por hoy sería una final
anticipada. |
La que transcurre es la primera de una serie de semanas fuertísimas en lo futbolístico para los dos equipos más grandes, Boca y River. Esto recién empieza. Los dos triunfazos que obtuvieron ambos conjuntos en Lima y Torreón, respectivamente, no constituyeron más que el primer paso de un camino apasionante por recorrer. Sobre todo, porque dentro de dos domingos van a verse las caras en un partido clave por el campeonato Clausura y también porque si continúan su paso triunfal en la Copa Libertadores, pueden volver a toparse en semifinales.
Claro que antes de esto, tendrán que cumplimentar dos requisitos: primero, cerrar sus respectivas eliminatorias, Boca ante Sporting Cristal y River frente a Santos Laguna, ambos como local. Y luego, afrontar unos cuartos de final que pintan complicados: River enfrentará al ganador de Cruzeiro y Deportivo Cali -los brasileños, eternos frustradores de sueños millonarios, aparecen como favoritos- y Boca se topará con el que triunfe de Sao Caetano y América de México, con los mexicanos como candidatazos. Es decir, si se da la lógica, los dos enfrentarían a rivales de sumo riesgo. River definiría como visitante y Boca como local. Sin embargo, todavía falta para palpitar lo que sería una semifinal histórica. Primero, hay otras cuestiones a resolver.
EL DUELO
¿Cómo encuentra la actualidad a estos dos equipos, a las puertas de choques tan importantes? Boca parece marchar sobre ruedas. Es cierto que tuvo dos pequeños tropiezos a nivel local, con los empates frente a Estudiantes y a Newell's. Pero la gran victoria en Perú demuestra que está entero. Además, los dos titulares lesionados que tenía, están para volver. Roberto Abbondanzieri y Nicolás Burdisso ya se han recuperado y se encuentran listos para el retorno. Jugarían el domingo frente a Independiente, en un clásico fundamental para Boca en su carrera por el título.
River tiene alguna desventaja. En primer lugar, está dos puntos abajo de Boca en la tabla, lo que más salta a la vista. Necesita sí o sí ganarle el domingo a Vélez, algo que está por verse, porque Leonardo Astrada pondrá un equipo con mayoría de suplentes, atento a la revancha contra Santos Laguna que debe jugar el martes. Además, su excursión a México causó dos bajas muy importantes. Franco Costanzo, con una luxación en su hombro izquierdo, y Eduardo Tuzzio, con un síndrome meniscal, estarán afuera. El arquero no podrá jugar el Superclásico y el ex San Lorenzo no se sabe. Son dos bajas trascendentes para ese y los otros partidos que se avecinan, todos decisivos.
Sin embargo, a River le sobra jerarquía para compensar esas ausencias. Tiene muchísimos recursos ofensivos, y en México mostró un gran rendimiento en defensa, aún cuando terminó el partido sólo con Ameli como zaguero titular. Tanto Nasuti como Tula y Rojas respondieron, lo mismo que Germán Lux en el arco. River mostró recambio allí donde parecía tener menos: en la última línea. Un dato no menor de cara al futuro inmediato. Porque del medio hacia adelante, con Salas y Gallardo sanos, River está para desequilibrar ante cualquiera.
Enfrente, Boca y su regularidad, Boca y su implacable paso ganador, Boca y su solvencia para afrontar finales, Boca y su asombrosa capacidad para resolver a su favor cada una de las situaciones que se presentan en un partido. El duelo en el Clausura está previsto para dentro de diez días. El duelo por la Copa se encuentra latente. Los dos llegan fuertes en lo anímico, con ritmo triunfador. Los dos grandes una vez más, en la pulseada interminable.
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