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| Cuando Boca lo necesita el Melli rinde el doble |
"El empate servía, pero nosotros siempre queremos ganar"
Guillermo Barros Schelotto es así, tómelo o déjelo. Puede llegar a exasperar hasta a los propios hinchas de Boca por su estilo protestón y sus distracciones en pleno partido, pero cuando llegan las instancias decisivas, los partidos calientes, siempre dice presente, aportando ese plus que sólo pueden brindar los jugadores distintos, los elegidos. Por eso es ídolo de un equipo tan grande como Boca Juniors, y por eso es su máximo goleador y el de mayor presencia en la historia de la Copa Libertadores.
Ante Sporting Cristal volvió a repetirse la historia. Venía cumpliendo una actuación apenas discreta, con más protestas que luces futbolísticas, pero bastó que se encendiera su talento en la última parte del encuentro, anotando dos goles, para que Boca se quedara con un triunfo fundamental, como para ir definiendo su pase a cuartos.
"ENTRABA IGUAL"
Apareció justo para desviar el remate de Calvo en el segundo gol ("apenas la rocé, entraba igual") el del empate, y después abrochó la victoria con un golazo de su sello, picando la pelota por encima del adelantado Roverano. Con eso le alcanzó para ser la figura, para acallar las críticas y para demostrar, una vez más, que es de esos delanteros que se anotan en los momentos claves, cuanto más se los necesita.
"Sacamos un resultado muy importante, pero la revancha la vamos a salir a jugar como Boca lo hace siempre, a ganar", dijo el Mellizo apenas arribado ayer con la delegación xeneize desde Lima.
Para Barros Schelotto, Cristal "complicó a Boca sobre el final del primer tiempo, donde nos descuidamos. Ahí, en cinco minutos, nos dio vuelta el resultado, pero por suerte lo pudimos dar vuelta. El empate también servía, pero Boca siempre quiere ganar".
Conocedor de este tipo de instancias, y con ese perfil bajo que siempre caracteriza a los equipos de Bianchi, el Mellizo afirmó que "todavía quedan noventa minutos, donde no debemos distraernos, porque cualquiera hubiese sido el resultado en Lima, faltaban igual otros noventa minutos para jugar".
Para completar su gran noche, justo el día de su cumpleaños número 31, además de los dos goles Barros Schelotto se dio el gusto de convertirse en el máximo goleador de Boca en la historia de la Libertadores y en el que más partidos jugó junto con Marcelo Delgado, y por eso reconoció estar "emocionado, por los goles y por la marca histórica. Creo que fue la mejor manera de festejar mi cumpleaños".
El futuro, además, le marca dos situaciones particulares. Por un lado, la emoción de ser papá por primera vez. "Nacerá en octubre y será un varón, pero si me preguntaban en la previa si quería mellizos decía que sí, porque yo sé muy bien cómo es. Muy lindo", reconoció emocionado por el hecho.
Y por el otro, la posibilidad cierta de irse de Boca al América de México a mediados de año, aunque él prefiere no darle mayor entidad al rumor. "Por ahora no hay ninguna posibilidad. América no habló conmigo ni con Boca. Son comentarios periodísticos", explicó.
Hoy prefiere seguir disfrutando de este momento, sentirse ídolo de Boca e ilusionarse con la doble corona, esa que nadie logró en los primeros seis meses del año, la de quedarse con el Clausura y la Copa. Y tratándose de un Boca de Bianchi, sabe que tiene razones como para imaginar que puede ser posible.
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