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| El jefe del Pentágono en medio de un temporal |
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WASHINGTON, Estados Unidos.- El secretario de la Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld y otros varios altos funcionarios del Pentágono serán escuchados mañana por la comisión de las fuerzas armadas del Senado, anunció ayer el senador republicano John Warner, presidente de esa comisión, en medio de un verdadero temporal que le puede costar el puesto al máximo responsable de las fuerzas armadas norteamericanas.
El secretario Rumsfeld y otros varios funcionarios del Pentágono, entre ellos el jefe del estado mayor conjunto, el general Richard Myers, prestarán durante unas dos horas testimonio ante la comisión sobre el caso de las torturas cometidas por soldados estadounidenses contra prisioneros iraquíes, precisó Warner.
También resaltó que Rumsfeld se ha mostrado siempre "dispuesto" a venir al Congreso a responder a las preguntas.
Ayer la Casa Blanca renovó su confianza en Rumsfeld y el portavoz de Bush, Scott McClellan respondió con un tajante "no" al ser consultado si el presidente creía que Rumsfeld debía renunciar. Al ser preguntado si Bush mantenía su confianza en Rumsfeld, McClellan replicó "absolutamente".
Sin embargo, el escándalo de los prisioneros iraquíes provocó una tormenta en el Congreso donde republicanos y demócratas, furiosos por no haber sido informados por el Pentágono, exigen ejercer su poder de control sobre las actividades en Irak. "Debemos dar prueba de liderazgo en el Congreso (sobre Irak) donde hasta el presente hemos fracasado", afirmó ayer el senador demócrata Richard Durbin.
"En principio, deberíamos adoptar una resolución afirmando que estos hechos en Irak no son un reflejo de lo que representa Estados Unidos, y el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, debe volver al Congreso lo antes posible para ser escuchado y explicar exactamente lo que pasó", agregó.
El martes, el jefe de la minoría demócrata Tom Daschle y varios miembros influyentes de la mayoría republicana formularon declaraciones en igual sentido. Según Daschle, Bill Frist, jefe de la mayoría republicana en el Senado, coincide con él en que es necesaria una resolución para condenar las torturas, y que los responsables de la Administración en este caso deben ser escuchados.
Lo que más impactó a los senadores es el hecho de que Rumsfeld y los altos responsables militares no hayan mencionado los escándalos -que son objeto de una investigación desde enero- en una reunión el 28 de abril de la Comisión de Fuerzas Armadas del Senado.
Ese mismo día se difundieron las primeras fotos de las torturas. "El Congreso debió haber sido informado de ello desde hace tiempo", lamentó el martes el senador republicano John McCain.
"¿Por qué el secretario Rumsfeld no nos dijo nada al respecto la semana pasada?", se preguntó el senador demócrata Joseph Biden, número dos de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. En su opinión, si se trató de una cuestión atribuible a Rumsfeld, el secretario debería renunciar.
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