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| Duros cuestionamientos a los gastos durante el 2003 en el Municipio |
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| Cinco horas duró el tratamiento
de la rendiciones de cuentas de la Comuna. El oficialismo dió
larguísimos detalles de las acciones del Ejecutivo. |
Con el voto de sus ediles más sus dos aliados permanentes, y contra todos los concejales de la oposición, el oficialismo peronista logró aprobar ayer la rendición de cuentas del Municipio platense del ejercicio 2003. Fue al cabo de un extenso debate -de más de cinco horas-, en el que las partes se cruzaron críticas y acusaciones, y en cuyo transcurso quedó clara la estrategia del alakismo de "aturdir" a la oposición con larguísimas enumeraciones, complementadas con minuciosos detalles de trabajos, acciones y gestiones del Ejecutivo.
La estrategia de los peronistas de utilizar al máximo su potestad de hablar en el recinto, brindando largos informes de la gestión alakista del 2003 con la intención de impedir que el principal tema de discusión fuera la liquidación del ex Banco Municipal -concretada en abril del año pasado-, fue tan evidente y resultó tan exasperante para la oposición, que una concejal de ese sector llegó a pedir que se cerrara el debate y se procediera a votar.
Así y todo, los cuestionamientos a la gestión de Julio Alak durante el año pasado estuvieron centrados en la caída del Banco Municipal; siendo el segundo motivo de las críticas opositoras el monto del gasto en personal, sobre todo el mensualizado, que alcanzó, según se detalló, los 4,4 millones de pesos, y al que los ediles relacionaron con que el pasado fue "un año electoral".
DEFENSA DE LOS NUMEROS
El debate sobre la rendición de cuentas se inició luego de una serie de homenajes -entre ellos, al recientemente fallecido procurador general de la Suprema Corte, Eduardo De la Cruz-, cuando el peronista José Ramón Arteaga expuso los números del Ejecutivo y los defendió planteando que el año pasado hubo, "en medio de una crítica situación económica nacional, un fuerte incremento de la recaudación (unos 26 millones más que en 2002) y una ejecución presupuestaria equilibrada".
Las conclusiones de Arteaga incluyeron una justificación del traspaso del Banco Municipal al Provincial, y definiendo como "positivos" el traspaso de personal de esa entidad a la Comuna, la garantía de los depósitos y la aprobación de las normas vinculadas a la liquidación de la entidad platense.
A partir de allí, sobrevino una catarata de quejas y críticas.
LAS CRITICAS
El arista Marcelo López cuestionó el poco tiempo que tuvieron los concejales para estudiar la rendición de cuentas y cuestionó con dureza la designación de personal mensualizado.
El frentista Javier Pachiarotti criticó los 4,6 millones de gasto en personal contratado y que el 82 por ciento de los recursos de las delegaciones se hubiera gastado en su estructura burocrática.
Iván Maidana, también del Frente, a su turno calificó de "estafa y mentira" la estrategia de hacer aparecer como positiva la transferencia del Banco Municipal al Provincia, y pronosticó que la deuda que la Comuna asumirá por esa operación, estimada en 60 millones según una ordenanza votada con ese fin, "se convertirá en 100 millones de pesos".
A su turno, Teresa Razzari (Progreso Social) apuntó a "la inexistencia de gastos en materia de prevención sanitaria" ya que, según detalló, se gastaron en ese rubro 21 mil pesos, en contraposición con "los 70 mil pesos de deuda que queda pendiente por algunos recitales en los que participaron Los Nocheros, Escalera a la Fama", y otros artistas.
El radical Claudio Frangul centró sus cuestionamientos en "el malgasto" de 25 millones que se recaudaron por encima de la previsión presupuestaria y ejemplificó que sólo en publicidad se gastaron 4,3 millones, "el doble de lo que cuesta el mantenimiento del zoológico".
El titular del Frente Platense, Pablo Bruera, fue más gráfico y aseguró que "la rendición de cuentas es un dibujo".
TAMAÑO Y USO DE LOS CAÑOS
Entonces, luego de algunas aclaraciones de Arteaga a los dichos de los opositores, comenzó la estrategia peronista de "aturdimiento" peronista.
Primero Susana Gordillo leyó una larga lista de lugares en los que se habían colocado caños de desagües, especificando sus respectivos diámetros y utilidades. Después Beatriz Ubiría habló sobre la política municipal de educación, con detalles que incluyeron la historia de un niño llamado Diego que asiste a una Casa del Niño comunal. Y a continuación, Sebastián Tangorra, aunque no pudo contestar cuánto se gastó en megarrecitales el año pasado, utilizó muchísimo tiempo en destacar la cantidad y calidad de las prestaciones culturales comunales.
Ahí fue cuando la arista Alicia Tórtora pidió el cierre del debate y el pase a votación, que fue rechazado por el resto de las bancadas. Tórtora pretendía cortar la estrategia del PJ de atemperar el debate con largas intervenciones que apuntaban a destacar la gestión municipal.
Pero el plenario siguió hasta que, a cinco horas de iniciado el debate, las rendiciones de cuentas de la administración central y el Mercado fueron aprobadas con los votos del PJ y los aliados Enrique Fila y Moira Carriquiriborde; mientras que los números del ex Banco fueron aprobados con los mismos sufragios menos el de Carriquiriborde.
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