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| En los penales llegó el grito Monumental de Boca |
Perdió 2 a 1, pero desde los 12 pasos fue implacable
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| Carlos Tevez y Ricardo Rojas, casi
dando pasos de ballet en la revancha disputada anoche en el
Monumental. |
En un final de película, Boca se consagró anoche finalista de la Copa Libertadores de América dejando en el camino nada menos que a River en el mismísimo estadio Monumental de Núñez. El superclásico ganó en emoción durante el segundo tiempo, con la apertura de Luis González, el empate de Carlos Tevez, el agónico dos a uno de Cristian Nasuti y la definición desde el punto del penal, que fue para los Xeneizes por cinco a cuatro con Roberto Abbondanzieri como héroe al contener el re,ate de Maximiliano López.
Boca finalista de nuevo, en una cancha de River colmada por hinchas Millonarios y al cabo de un partido que no se gustó en el primer tiempo, aunque en la parte complementario lo tuvo todo, absolutamente. Goles, expulsiones, polémica y esa definición con tiros penales que se resolvió cuando López se hizo cargo del último disparo y el Pato lo resolvió tirándose a su izquierda, y a continuación Javier Villarreal selló el último superando la resistencia de Germán Lux.
Más agresivo River en el comienzo. Con González recostado sobre la izquierda y López presionando por el medio. El equipo Millonario movió la pelota con velocidad y precisión, apretando el juego en terreno boquense y amenazando quebrar el empate con una serie de situaciones que no terminaron lo bien que pintaban.
Pablo Ledesma bajó a Ricardo Rojas, y para no calentar los ánimos de entrada, Héctor Baldassi dejó la tarjeta amarilla en el bolsillo. Un cabezazo de Lucho que se fue por sobre el travesaño marcó el mejor arranque del equipo de Astrada.
Sólido River en el fondo: con una línea de tres que recostó a Nasuti sobre la derecha, a Rojas en el otro lateral y Ameli completando como central, y esforzado en la línea de medios. Por más que de a poquito perdió el control de la pelota y como consecuencia de ello de las jugadas de gol.
Eduardo Coudet no pudo desbordar por la derecha, González dejó de ser una alternativa de penetración por la izquierda, y como Daniel Montenegro no encontró la pelota, los Millonarios asustaron a los 15 con una entrada de López que no alcanzó y se quedó reclamando penal de Schiavi y de nuevo a los 29 cuando Montenegro le pegó mal apareciendo de frente al arco, con todo a favor.
Boca dejó hacer a River, y tras aguantar cerrado en el fondo los primeros momentos empezó a salir. Javier Villarreal se empezó a hacer notar, igual que Pablo ledesma, Fabián Vargas y Diego Cagna. Y le pusieron punto final al dominio inicial de River. El colombiano Perea clausuró su costado y escaló con insistencia.
Creció el equipo de Bianchi, porque a su espíritu de lucha le agregó manejo de pelota, y entonces trasladó el juego a la mitad de la cancha. Una situación que favoreció a Guillermo Barros Schelotto y Tévez, hasta aquí lejos de todo. No complicaron a Germán Lux, es cierto, pero al menos sus corridas dejaron ver que los que esperaban no estaban lo ordenados que debían estar.
Del modo en que terminó jugando el primer tiempo, para River era poco menos que imposible sacar la ventaja que necesitaba para igualar la semifinal que perdía por el gol lamentado en la Bombonera en el primero de los dos enfrentamientos. Por eso su técnico sacó a Coudet y puso en su lugar al zurdo Sambueza.
González se corrió como volante por la derecha, en lugar de Chacho, y Rubens Sambueza aceptó el desafío de contener a Perea y desarrollar las jugadas por afuera que su equipo necesitaba para abrir a una defensa boquense cada vez mejor estructurada.
Más allá de esa movida, a Boca se le complicó el partido cuando antes de completarse el primer minuto de la segunda parte Lucho se le escapó a Fabián Vargas y el colombiano, sin tener en cuenta que estaba amonestado, lo agarró atrás y se ganó la expulsión.
Para colmo de males, cuando se estaba reacomodando, y Bianchi pensando en hacer un cambio, Luis González encaró por la derecha, en diagonal, y cruzó un derechazo que se transformó en uno a cero tras pegar en el palo de la mano derecha de Abbondanzieri.
River se apuró, fue a quedarse con todo. Entró el chileno Salas, Juan Fernández reemplazó al lesionado Ameli, y el equipo de Astrada apostó todo a ganador. Pero... Rojas dejó a su equipo con uno menos por lesión, Sambueza habló de más en una situación confusa que generó el Mellizo a partir de la caída de un proyectil.
Y Boca sacó ventaja de su experiencia... Ni bien se reanudó el juego, Cangele llegó al fondo por la izquierda, cruzó el centro y Tévez, de gran segundo tiempo, empató de zurda. Se extralimitó Carlitos en el festejó y Baldassi lo expulsó.
Tiempo cumplido y parecía que el empate era imposible de modificar cuando en tiempo de descuento Cavenaghi hizo un tiro libre desde la izquierda, Montenegro peinó y Cristian Nasuti llegó por atrás para colocar a River dos-uno arriba. Punto final y a los penales.
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