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| Argibay nueva jueza de la Corte Suprema |
Es la tercera designación propuesta por Kirchner. El pliego lo aprobó el Senado
La jurista Carmen Argibay se convirtió ayer en la tercer integrante de la Corte Suprema de Justicia propuesta por el Gobierno de Néstor Kirchner, luego de que el Senado aprobara su pliego por un ajustado margen, después de más de siete horas de debate.
La magistrada, propuesta por el Gobierno para ocupar la vacante que dejó por su renuncia Guillermo López, obtuvo 42 votos a favor y 17 en contra, y superó por 2 votos los dos tercios necesarios para su nombramiento.
La posición de la jurista a favor de la despenalización del aborto ocupó la mayor parte del debate en la Cámara alta, aunque también hubo tiempo para que varios senadores cuestionaran su condición de "atea militante".
La bancada justicialista votó en forma dividida la propuesta de Argibay quien, en cambio, consiguió el apoyo mayoritario de la principal oposición: los senadores del radicalismo.
En el PJ, Eduardo Menem, Liliana Negre de Alonso, Rubén Marín, Ramón Saadi, Antonio Cafiero, Ada Maza, Néstor Ochoa, Silvia Gallego y Laura Martínez Pass votaron contra Argibay.
También en contra se pronunciaron los provinciales Ricardo Gómez Diez, Nancy Avelín, Pedro Salvatori, los senadores de Fuerza Republicana, Ricardo Bussi y Delia Pinchetti y los radicales Carlos Prades, Jorge Agúndez y Marcela Lescano.
Con la designación de Argibay, el presidente Néstor Kirchner contará con tres jueces designados durante su gestión, que se inició hace poco más de un año, el 25 de mayo del 2003.
LA RENOVACION
La renovación del Máximo Tribunal fue uno de los pilares de la gestión del patagónico apenas asumió la Presidencia, y su presión ya le costo el cargo a Julio Nazareno -ex presidente de la Corte Suprema--, López y a Eduardo Moliné O`Connor, destituido por el Congreso a fines del año pasado.
El presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Jorge Yoma, en nombre del bloque justicialista, defendió la nominación de la magistrada y aseguró que incorporación al alto tribunal "es un paso formidable para mejorar la calidad institucional de la justicia argentina".
Eduardo Menem, en tanto, cuestionó a la jueza y señaló que "cuando Argibay niega a Dios y proclama su ateísmo militante no esta habilitada para interpretar la Constitución", ya que en su preámbulo se invoca "a Dios como fuente de toda verdad y justicia".
A su turno, el senador radical Gerardo Morales defendió la designación de la penalista y cargó contra un sector de la Iglesia que "todavía no ha entendido que vivimos en democracia", y señaló que "nuestra Constitución dice que no podemos discriminar a quienes no creen en Dios".
En la audiencia pública celebrada el 23 de junio, la penalista aclaró, al referirse al aborto, que sus opiniones personales "no tienen nada que ver" con lo que resuelva en el Máximo Tribunal y que su "único compromiso" es con la Constitución y las leyes.
Argibay, asimismo, negó ser una "atea militante" como se definió en una entrevista periodística y aclaro que la frase fue una "ironía" para explicar que no cree en Dios.
MARCHA DE PROTESTA
Durante la sesión, en los alrededores del Congreso, un nutrido grupo de manifestantes católicos repartieron panfletos rechazando la designación de la magistrada.
De las 2.475 Presentaciones en contra de Argibay, el 98 por ciento constituyen las llamadas impugnaciones "en cadena", todas escritas igual, pero suscriptas por diferentes ciudadanos.
La mayoría de las impugnaciones -según reveló Yoma- provinieron de las provincias de San Luis, Mendoza y en menor medida San Juan.
Una vez que el Presidente ratifique vía decreto el acuerdo del Senado, Argibay se incorporará al tribunal y deberá pronunciarse sobre dos temas centrales que tiene la Corte para su resolución como son la nulidad de las leyes de punto final y obediencia debida y la pesificación de los depósitos bancarios.
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