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| La Plata, ganada por la contaminación urbana |
Basurales y aguas servidas ya son postales clásicas del casco fundacional
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| En 9 y 47 las bocas de tormenta
suelen taparse por la cantidad de basura que se acumula. |
Botellas de plástico, papeles o cajitas de cigarrillos.
Pero también caños que se rompen y dejan el agua estancada en plena
calle durante días o esquinas donde los ruidos obligan a tener que
hablar sí o sí a los gritos. Cualquiera de estas cosas, que no son
más que postales cotidianas y repetidas del micro y macrocentro
platense, confluyen para que la Ciudad esté golpeada por un mal
que a esta altura ya parece insalvable: el de la contaminación urbana.
Lo de la basura es un tema que, aunque conocido, nunca deja de asombrar. El aspecto de avenidas que son eje del trazado (como 51 y 53) o plazas y parques que alguna vez fueron expuestos como ejemplos de pulmones verdes, ahora son focos infecciosos crecientes donde, como es costumbre, la peor parte se la lleva siempre el vecino.
Uno de los tantos puntos del casco fundacional con mayores problemas es precisamente el de las avenidas 51 y 53 de 1 a 6. En este sector, más allá de contar con el servicio de barrido y recolección de residuos habituales diarios, la moneda corriente es la del abandono y la mugre que poco a poco lo va tapando todo.
DEPOSITOS DE RESIDUOS
También en plena Ciudad hay terrenos baldíos que son utilizados como depósitos de residuos. Uno de ellos suele ubicarse en 58 y 30, donde se llegó a encontrar hasta diez toneladas de basura. Allí, al igual que en las zonas de 2 y diagonal 80, plaza San Martín, diagonal 73 y 54 ó 6 y 44, los vecinos se viven quejando de la enorme cantidad de roedores que se ven durante la noche.
"Sin duda que en el tema de la contaminación urbana todos somos un poco responsables -apunta el ambientalista Emiliano Ponce-, pero es evidente que el Estado está cada día más ausente. Algunos pueden decir que la culpa es de la gente que no tira los residuos pequeños en los cestos, pero si nos fijamos bien vamos a ver que, al menos en el microcentro, esos cestos siempre están desbordados de basura, sin que nadie pase durante el día a limpiarlos".
200 MIL TONELADAS DE BASURA
Según estimaciones recientes realizadas por organismos oficiales
y entes no gubernamentales, en La Plata se producen cada año más
de 200 mil toneladas de basura, de las cuales un gran porcentaje
no termina en el predio del CEAMSE, donde por ley debería ser depositada.
Esto significa sólo una cosa: que la basura queda en la calle o
en descampados que se convierten en basurales crónicos.
Si bien la problemática golpea con más fuerza en la periferia, en
el casco urbano cada día se torna más preocupante. Al drama diario
de la basura, al centro platense hay que sumarle la molestia de
los malos olores y los ya repetidos ruidos molestos, formas distintas
de contaminación pero que vienen a sumar con igual intensidad para
hacer de la Ciudad un infierno donde la polución urbana dice presente
en cada esquina.
Para Ponce, el de la contaminación urbana "es un tema al que, lamentablemente, las autoridades no suelen prestarle demasiada importancia. En la actualidad, prácticamente no existen barrios donde no haya focos infecciosos, y lo más terrible es que la relación inevitable que se da entre la basura y la gente se vuelve cada vez más directa, generando así que las posibilidades de contraer enfermedades se acrecienten a medida que pasan los días".
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