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| Camba rescató un empate valioso en Vicente López |
Jugó con orden y eso le permitió sumar un punto ante Platense
COMENTARIO
Por LEANDRO DUBA
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| javier Rossi aportó muy poco
para el empate valioso de Cambaceres. |
El orden y el equilibrio en todas sus líneas fueron
algunos de los atributos futbolísticos que volvió a mostrar Defensores
de Cambaceres, esta vez frente a Platense, y que inclusive, le sirvió
para meterse en el bolsillo otro empate valioso (el tercero al hilo).
Si bien el equipo de Jorge Vendakis todavía no es punzante en ofensiva (es su mayor déficit hoy por hoy), cuenta con otras facetas interesantes, que gracias a ellas ha conseguido hasta el momento muy buenos dividendos.
En realidad, el partido en Vicente López fue un verdadero fiasco. El dueño de casa, con toda la presión a cuesta (por su mote de 'favorito'), trató de manejar las acciones con Martín Madrid y Fernando Cinto. Pero los intentos por ser protagonista no fueron suficientes, pues Cambaceres, una vez más (como sucedió ante Central Córdoba y Los Andes), se plantó en forma ordenada en el campo de juego, y así, supo controlar el trámite, sin pasar demasiados sobresaltos.
El trabajo de Quillutay por derecha fue importante, a pesar de que tuvo demasiados problemas para trasladar la pelota. También el aporte del Gato Gamberini y de Eduardo Arriola fue valioso para un equipo que nunca se desordenó tácticamente y que siempre buscó variantes para llevar peligro hacia el arco defendido por Juan Gambandé.
Lo de Platense fue realmente muy pobre. Jamás aparecieron los que más saben con la pelota (es el caso de Martín Madrid), y encima, tanto Ríos como Lovera pasaron prácticamente inadvertidos.
La mejor jugada del primer tiempo se produjo a los 37 minutos. Mariano Quillutay robó una pelota en terreno enemigo. Corrió varios metros con el balón al pie. Se la entregó a Velasco, éste la devolvió a Arriola. El 'once' habilitó a Velasco, que al pisar el área sacó un derechazo que se perdió cerca del palo derecho de Gambandé.
POCO Y NADA
El complemento fue prácticamente similar al de la etapa inicial. No hubo grandes cambios. Platense intentó asumir el rol protagónico; mientras que Cambaceres volvió a mantener su libreto: no perder el orden.
Y a medida que los minutos fueron pasando, la desesperación del local se hacía cada vez más notoria, y el gran favorecido en esto era el Rojo de Ensenada, que había llegado hasta Vicente López con la consigna de sumar.
En esta etapa no hubo demasiadas jugadas de riesgo, salvo aquel cabezazo del Boquita Ríos (que terminó en gol), pero que el árbitro Javier Ruiz, de impecable trabajo, no convalidó por estar en posición adelantada.
En líneas generales, Cambaceres hizo un negocio redondo. Trabajó con orden y actitud, jugó con la desesperación de Platense, y encima, se trajo otro punto valioso que sirve para sumar.
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