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Los exámenes hechos al mellizo Gustavo confirman que será baja por dos meses
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| Gustavo Barros Schelotto se realizó
ayer los estudios correspondientes y no recibió buenas
noticias: dos meses sin jugar. |
Mala pata para el Lobo. El mellizo Gustavo Barros Schelotto estará durante ocho semanas afuera de las canchas debido a su lesión en la rodilla derecha, luego de que los estudios que le practicaron al volante en la víspera confirmaran la gravedad del inconveniente físico. De esta forma, se le cae una pieza clave al plantel de Carlos Ischia, en un momento en que el equipo necesita de manera imperiosa la presencia de los hombres de mayor experiencia.
La confirmación de la gravedad de la lesión se produjo ayer en las primeras horas de la tarde, tras una serie de radiografías que le habían ordenado por la mañana y una resonancia magnética que lo tuvo como protagonista luego del mediodía. Se trata de una ruptura parcial del ligamento lateral interno de la rodilla derecha.
Los estudios fueron analizados por el jefe del cuerpo médico mens sana, el doctor Vicente Paús y por el doctor Pablo Del Compare, facultativo del primer equipo, quienes acompañaron al jugador y luego lo fueron poniendo en conocimiento acerca de la prolongación que tendrá el proceso de rehabilitación.
El mellizo sufrió la lesión en el minuto 43 de la primera etapa del cotejo del último domingo ante Boca, luego de trabar una pelota con Christian Traverso, acción tras la cual quedó tendido en el terreno de juego. En forma inmediata, el médico ordenó su salida e incluso ante la insistencia del mellizo en su afán de volver a la cancha -esto fue captado por las imágenes de TV- se puso firme ante el riesgo de agravar la lesión.
Allí, comenzaron a tejerse las primeras conjeturas en la misma Bombonera con respecto al tiempo de parate para el mediocampista. Sin embargo, fue recién ayer tras los estudios que llegó la confirmación de los plazos a los que tendrá que someterse el melli.
MAS DE DOS MESES AFUERA
El plan de rehabilitación tendrá una duración de ocho semanas y la vuelta a las canchas estará directamente ligada con la asimilación de los trabajos que vaya realizando.
En primer lugar, Gustavo Barros Schelotto tendrá durante cuatro semanas la pierna derecha inmovilizada mediante la colocación de una férula. Luego de ese lapso, realizará trabajos especiales por un período de cuatro semanas más, con ejercicios específicos de recuperación en los primeros quince días y adaptación futbolística en los restantes hasta completar el plazo.
Lógicamente, como ocurre en todo proceso evolutivo de una lesión, una vez que se cumplan las ocho semanas dispuestas, el retorno a las canchas dependerá de la rapidez con que el jugador retome el rimo de competencia. Esto podría demandar un par de semanas en el mejor de los casos o, en su defecto, algunos días más. De cualquier manera, el mellizo recién estaría de regreso para las últimas fechas.
En principio, siempre con un margen de error porque los plazos pueden acotarse o alargarse de acuerdo a la evolución del futbolista, el melli estaría en condiciones de retornar ante River por la decimoquinta fecha del certamen o, ni más ni menos, que en el clásico ante Estudiantes.
UNA BAJA SENSIBLE
Sin lugar a dudas, la baja de Gustavo Barros Schelotto representa un pérdida sensible para al andar futbolístico de este equipo mens sana que había encontrado en el mellizo el equilibrio tan buscado en la mitad de la cancha.
Los mejores 45 minutos de fútbol mostrados por el Lobo en el torneo llegaron, entre otras cosas, de la mano de un melli que se acercaba cada vez más a su mejor nivel. Por ende, la lesión sufrida por el volante en ese primer tiempo del choque ante Boca genera una enorme preocupación de cara al futuro futbolístico del equipo de Carlos Ischia.
Al mismo tiempo, el dolor de cabeza se torna más agudo si se tiene en cuenta que esta nueva baja se produce en un sector donde el Lobo sufre una gran sangría, ante el alejamiento de Teté González en medio de la competencia -el volante fue cedido a préstamo con el equipo peleando el descenso- y las cuatro fechas de suspensión de Andrés Yllana, que todavía tiene dos partidos por delante para quedar limpio.
Así las cosas, el Lobo no podrá contar con una pieza clave durante buena parte de lo que resta por jugarse en este 2004 y Carlos Ischia tendrá que empezar a ensayar variantes en el laboratorio de Estancia Chica para armar el rompecabezas albiazul de la mitad de la cancha.
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